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Conservación de alimentos
Para que los alimentos se mantengan frescos y
saludables, es necesario conservarlos
correctamente.
Cómo conservar los alimentos
Legumbres

Las legumbres contienen la mayor cantidad de proteínas entre todas las plantas consumidas en la alimentación. Permiten al organismo reponer las reservas de hierro, magnesio, potasio, fósforo, vitaminas del grupo B y PP. Incluir legumbres en la dieta permite reducir el contenido de colesterol y azúcar en la sangre, aumenta el nivel de hemoglobina y contribuye al fortalecimiento del sistema nervioso.

Los fitoestrógenos contenidos en las legumbres reducen la probabilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer, osteoporosis y calvicie. Debido al gran volumen de fibra en las legumbres, el proceso digestivo es bastante lento y puede provocar flatulencias. Poseen un ligero efecto laxante y diurético. Debido al alto contenido en purinas, no se recomienda su consumo en caso de enfermedades articulares.

Setas

Las setas son ricas en proteínas, vitaminas B2, B5, PP, potasio y cobalto. Incluir setas en la dieta fortalece los sistemas nervioso y cardiovascular, y contribuye al fortalecimiento del cabello y las uñas.

Una característica de las setas es la presencia de quitina en su composición. Este polisacárido, similar en estructura a la celulosa, tarda mucho en ser asimilado por el organismo y dificulta la asimilación de otros alimentos. El consumo frecuente de setas aumenta el riesgo de desarrollar gastritis, pancreatitis y otras enfermedades del tracto gastrointestinal.

Gachas

Las papillas son el desayuno más saludable tanto para niños como para adultos. Pueden utilizarse como guarnición o como plato independiente. Alto contenido en proteínas y carbohidratos complejos, que proporcionan la energía necesaria, además de vitaminas de varios grupos y minerales.

Incluir cualquier papilla en la dieta tendrá un efecto positivo en el funcionamiento del sistema digestivo, ayuda a aumentar la inmunidad, mejorar el metabolismo y reducir los niveles de colesterol.

Cereales

Los cereales son fuente de proteína, fibra, contienen vitaminas de los grupos B, E, PP. Permiten al organismo obtener la cantidad necesaria de minerales: hierro, fósforo, magnesio, potasio. Los más saludables son los cereales cuyo procesamiento ha sido mínimo.

Los fitoesteroles, presentes en diversos cereales, contribuyen a eliminar el colesterol del organismo, reducen la probabilidad de accidente cerebrovascular, aterosclerosis, infarto, aumentan la inmunidad. El consumo regular de cereales regula la digestión, limpia el tracto gastrointestinal de toxinas y desechos, tiene un efecto positivo en el funcionamiento de los sistemas cardiovascular y nervioso.

Aceites

Los aceites vegetales contienen fitoesteroles, ácidos grasos insaturados Omega-3, 6, 9, lecitina. Permiten al organismo obtener la cantidad necesaria de vitamina E, que tiene propiedades antioxidantes.

Incluir aceites vegetales de primera presión en frío en la dieta permite reducir los niveles de colesterol, lo que tiene un efecto positivo en el funcionamiento del sistema cardiovascular. El consumo de este producto reduce la probabilidad de enfermedades hepáticas, formación de tumores, aumenta la actividad cerebral. Los más beneficiosos son los aceites de nuez, comino, así como de calabaza y de lino.

Productos lácteos

La leche es rica en vitaminas A, D, B2, B12, PP, en minerales beneficiosos (calcio, selenio, fósforo, zinc) y contiene aminoácidos esenciales para el organismo. Su proteína se absorbe fácilmente, por lo que la leche está necesariamente incluida en la dieta infantil.

Si el organismo tolera bien la lactosa, la leche ayuda a reducir la presión arterial. La inclusión de productos lácteos en la dieta normaliza el metabolismo y mejora el funcionamiento del sistema inmunitario y nervioso. En caso de intolerancia a la lactosa, los productos lácteos fermentados deben sustituir a la leche entera. Los microorganismos y hongos presentes en los productos fermentados mejoran la digestión y la flora intestinal.

Harina

La harina es uno de los productos más difundidos en el mundo. Constituye la base del pan y la repostería, y forma parte de la receta de una gran cantidad de platos. La harina se elabora a partir de cereales, así como de semillas de lino o amaranto, por lo que es una fuente para el organismo de proteínas e hidratos de carbono, vitaminas B1, B2, B6, PP, y una serie de minerales beneficiosos (potasio, magnesio, fósforo, calcio).

La más común es la harina de trigo, utilizada para la elaboración de pan. Cuanto más baja es la calidad (grado), más beneficiosa resulta para la salud. El consumo excesivo de productos de panadería elaborados con harina de alta calidad puede provocar obesidad.

Productos cárnicos

La carne natural, sin procesar, contiene proteína animal (que incluye un conjunto de aminoácidos), vitaminas del grupo B y minerales esenciales (hierro, fósforo, potasio, magnesio, zinc). La carne magra ayuda a fortalecer el sistema inmunitario, a mantener niveles normales de hemoglobina, regula el funcionamiento del sistema nervioso y del cerebro, y favorece el crecimiento de los tejidos muscular y óseo.

Los productos cárnicos que contienen gran cantidad de grasa y sustancias añadidas (conservantes, potenciadores del sabor) prácticamente carecen de propiedades beneficiosas. No obstante, el organismo puede obtener de ellos suficiente proteína.

Bebidas

Amplia categoría, que incluye productos absolutamente diferentes. Su principal función — reponer los líquidos y saciar la sed, aunque algunos tienen otro propósito.

Las bebidas preparadas con frutas, bayas y otras plantas (mors, kvas, etc.) aportan beneficios, siendo fuente de vitaminas de distintos grupos, ácidos orgánicos y minerales. Las bebidas alcohólicas, energéticas y los refrescos azucarados pueden tener un efecto negativo si se consumen de forma habitual. El alcohol causa enfermedades hepáticas, reduce las capacidades mentales y provoca trastornos en el sistema cardiovascular.

Verduras

Las verduras permiten obtener vitaminas de los grupos B, C, E, K, P, PP, minerales (potasio, fósforo, cobre, magnesio), betacaroteno. Incluir verduras en la dieta mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular, aumenta el tono vascular y la dieta vegetal ayuda a perder peso.

Los glucosinolatos y la clorofila, presentes en la mayoría de las verduras, ayudan al sistema inmunitario a resistir virus y bacterias, y reducen el riesgo de enfermedades oncológicas. La estructura de la fibra alimentaria de las verduras estimula la función motora del tracto gastrointestinal, normaliza la microbiota intestinal, ayuda a combatir el estreñimiento y a depurar el organismo de toxinas y desechos.

Frutos secos

Los frutos secos permiten organizar un tentempié rápido y saludable durante el día. Aportan ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y ácido alfa-linolénico, vitamina E, selenio, magnesio, zinc y aminoácidos.

Incluir frutos secos en la dieta ayuda a combatir la disminución de la actividad cerebral en personas mayores, previene el desarrollo de la aterosclerosis, mejora la potencia masculina y normaliza el estado emocional. Se recomiendan en casos de insomnio, falta de energía o depresión. Su alto valor calórico (550-650 kcal/100 g) y su elevado contenido en grasas pueden provocar aumento de peso y problemas digestivos, por lo que conviene no consumir más de 30 gramos de frutos secos al día.

Condimentos y especias

Se emplean para aportar sabor y aroma a diversos platos. Cada tipo de especia posee propiedades especiales. Las hierbas aromáticas tienen acción inmunomoduladora y ayudan a combatir las inflamaciones. Los condimentos picantes y fuertes, que contienen los antibióticos naturales alicina y capsaicina, ayudan en la lucha contra virus y bacterias.

Las especias aumentan la producción de jugo gástrico, mejoran el peristaltismo intestinal, el funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular. Un exceso de especias y condimentos no solo afecta negativamente el sabor del plato, sino que también puede acarrear consecuencias negativas para la salud.

Productos apícolas

Los productos apícolas constituyen una fuente completa de vitaminas, minerales y aminoácidos. La glucosa dilata y fortalece los vasos sanguíneos, previene la formación de placas de colesterol y ejerce una acción sedante sobre el sistema nervioso.

El consumo de miel y otros productos apícolas no debe superar los 100 gramos al día. De lo contrario, provoca una disminución de la elasticidad de las paredes de los vasos sanguíneos, aumento del peso corporal y obesidad.

Pescado y marisco

El pescado contiene suficiente cantidad de proteínas, vitaminas (A, E, D, PP, B12) y minerales (fósforo, cobre, potasio, magnesio). Algunos tipos de pescado (salmónidos, sardinas, atún) contienen ácidos Omega-3. El pescado de mar es fuente de yodo, que influye positivamente en el sistema hormonal. El selenio y el zinc, obtenidos del marisco, son elementos necesarios para la salud masculina.

La inclusión regular de pescado y marisco en la dieta tiene un efecto positivo sobre la función cerebral y el sistema nervioso, y reduce el riesgo de infarto e ictus.

Semillas

Las semillas contienen una cantidad significativa de proteínas, fibra, vitaminas de los grupos A, B, E, D, y minerales esenciales (fósforo, cobre, zinc, selenio, etc.)

Si se consumen semillas de forma constante, esto aumentará la inmunidad, mejorará el metabolismo y garantizará el funcionamiento estable de todos los órganos y sistemas del cuerpo. La lecitina y los fitoesteroles presentes en las semillas reducen el nivel de colesterol y ayudan en la lucha contra la aterosclerosis. Las semillas crudas o mínimamente procesadas son las más beneficiosas.

Dulces

Son productos calóricos que contienen una gran cantidad de carbohidratos. Los bombones de chocolate, las galletas y los panes de jengibre ayudan a saciar el hambre rápidamente y a mejorar el estado de ánimo.

Los más beneficiosos son el chocolate amargo, el malvavisco y el halva. El exceso de azúcar, así como el uso de colorantes, potenciadores del sabor y aromatizantes, tiene un efecto negativo en el organismo y es especialmente perjudicial para los niños. Un consumo excesivo de dulces en la dieta puede provocar diabetes, obesidad, enfermedades gastrointestinales y del sistema cardiovascular.

Zumos

Los zumos elaborados a partir de verduras y frutas naturales son una fuente de ácidos orgánicos, antioxidantes y minerales. Su consumo habitual mejora el metabolismo, ayuda a eliminar toxinas y desechos, y normaliza los niveles de colesterol en sangre.

El consumo de zumos frescos y envasados no está permitido en ciertas enfermedades. Un exceso de zumos en la dieta puede afectar negativamente al funcionamiento del tracto gastrointestinal y del hígado.

Frutas desecadas

Las frutas secas son una fuente de ácidos orgánicos, vitaminas E, K y PP, calcio y magnesio. Su inclusión en la dieta reduce la probabilidad de formación de coágulos, normaliza el funcionamiento del sistema cardiovascular, del tracto gastrointestinal y de los riñones, y elimina el colesterol nocivo. Las frutas secas contribuyen a una pronta recuperación en caso de resfriado y aumentan el rendimiento.

El alto contenido calórico y la presencia de una cantidad significativa de azúcares requieren un consumo moderado en caso de diabetes u obesidad.

Hierbas y plantas

La mayoría de las plantas poseen propiedades beneficiosas para el ser humano. Son fuente de vitaminas, minerales y ácidos orgánicos. Cada hierba tiene su propio conjunto de propiedades beneficiosas. Unas contribuyen al fortalecimiento de las paredes vasculares, otras permiten aumentar la inmunidad y normalizar el metabolismo.

Debe seleccionar las hierbas con precaución, especialmente durante una enfermedad. Debe cumplir estrictamente todas las indicaciones del médico y no automedicarse.

Frutas

Las frutas son una de las principales fuentes de vitaminas, ácidos orgánicos, pectina y fibra. Las enzimas que contienen permiten acelerar el metabolismo.

Incluir frutas en la dieta diaria tiene un efecto positivo en la salud y el estado emocional, y ayuda a conservar la juventud y la belleza. Debido al alto contenido de azúcares en las frutas, su consumo excesivo está contraindicado en caso de diabetes mellitus u obesidad.

Té

El té es conocido por el ser humano desde hace más de 3 mil años. Se considera que su consumo proporciona vitalidad, belleza y longevidad, y protege contra enfermedades. La hoja de té de alta calidad, correctamente infusionada, estimula la actividad cerebral, mejora el metabolismo, refuerza el sistema inmunitario, previene la aparición de cálculos renales y la formación de placas de colesterol.

Los polifenoles presentes en las hojas de té poseen propiedades antitumorales, antioxidantes y antibacterianas. El té es rico en vitaminas y sales minerales. Cabe señalar que solo es beneficioso el té recién hecho. En China existe un dicho que afirma que el té del día anterior es como veneno de serpiente.

Bayas

Las bayas son fuente de vitaminas, ácidos orgánicos y antocianinas, sustancias especiales con fuertes propiedades antioxidantes. Al incluir bayas en su dieta, podrá retrasar el envejecimiento del organismo, normalizar la digestión y el metabolismo, y mejorar el funcionamiento del sistema circulatorio. Las bayas se han utilizado desde la antigüedad en la medicina popular para tratar diversas enfermedades y también para su prevención.

Los azúcares simples presentes en las bayas suponen un peligro para la diabetes mellitus y pueden provocar un aumento de peso.

Huevos

Los huevos permiten obtener una cantidad significativa de proteínas, ácidos grasos Omega-3, vitaminas del grupo B, D y E. La colina, presente en este producto, es necesaria para el desarrollo cerebral de los niños y para que las personas mayores mantengan la actividad cerebral en el nivel adecuado. La lecitina, que forma parte de la yema, estabiliza los niveles de colesterol en sangre y mejora la función hepática. La inclusión de huevos en la dieta reduce el riesgo de accidente cerebrovascular e infarto de miocardio, así como el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

No es recomendable consumir huevos crudos por el riesgo de contraer salmonelosis. En caso de exceso de peso, la dieta excluye el consumo de yema de huevo.

Revista en línea sobre comida y alimentación saludable

Prácticamente cada persona se enfrenta en algún momento a la necesidad de una alimentación adecuada. Unos llegan a ello antes, otros después. No es casualidad que las palabras del famoso sanador y filósofo de la antigua Grecia, Hipócrates, «somos lo que comemos», pronunciadas en el siglo V a. C., sigan vigentes hoy en día. Y los dietistas afirman unánimemente que precisamente en una dieta sana y completa reside el secreto de la longevidad.

Rúbricas útiles
Cada producto contiene un tesoro de ciertas sustancias que afectan a nuestro organismo de maneras completamente diferentes. De lo que comemos depende mucho: el bienestar, la inmunidad e incluso el estado de ánimo. Si se aprende a utilizar correctamente la información sobre la comida, se puede mejorar considerablemente la salud.

En el sitio hay 24 rúbricas, en cada una se examina un producto por separado. Usted aprenderá todo sobre él, incluyendo:

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