Alcachofa: propiedades beneficiosas y contraindicaciones
La alcachofa es una planta hortícola cuyo género cuenta con más de 100 variedades diferentes. 40 variedades de este cultivo se cultivan para el consumo alimentario. Es una verdura dietética, muchos la consideran un manjar. En nuestro país pocos la conocen, mientras que los franceses, españoles, italianos y griegos saben prácticamente todo sobre ella. La planta se utiliza ampliamente en la cocina de la mayoría de los países europeos.
- Qué es la alcachofa y cómo es
- Especies
- Composición y contenido calórico
- Propiedades beneficiosas de la alcachofa
- Beneficios generales
- Para mujeres
- Para hombres
- Durante el embarazo
- Durante la lactancia
- Para los niños
- Para adelgazar
- ¿Es beneficioso el té de alcachofa?
- Para qué sirve el extracto de alcachofa
- Cómo tomarlo
- La alcachofa en la medicina
- Para la diabetes
- Para la pancreatitis
- Para la gastritis
- Para el estreñimiento
- Para la gota
- Para el hígado
- Para la colecistitis
- Recetas de medicina popular con alcachofa
- Infusión
- Decocción
- Té de alcachofa
- Zumo
- Tintura
- Uso en cosmetología
- Para el rostro
- Para el cabello
- Perjuicios y contraindicaciones
- Cómo elegir y conservar
- Cómo comer la alcachofa correctamente
- Qué se puede cocinar con alcachofa: recetas
- Plato hervido
- Ensalada de alcachofa
- Alcachofa en salsa
- Alcachofa a la romana
- Alcachofa al horno
- Alcachofa frita
- Datos interesantes
Qué es la alcachofa y cómo es
La alcachofa es una hortaliza única con numerosas propiedades curativas. Goza de gran popularidad entre los dietistas y se utiliza ampliamente en la nutrición. En farmacia y cosmetología se elaboran diversos preparados médicos y cosméticos a base de ella.

La hortaliza necesita mucho sol y le conviene un clima seco. Por esta razón, rara vez se encuentra en nuestro país. Crece principalmente en países de clima cálido. La alcachofa se cultiva en muchos países europeos. También se puede encontrar esta planta herbácea en Ucrania.
En la cocina se utilizan las inflorescencias, que son los capullos florales. Se trata de un conjunto de escamas carnosas que recuerdan a pequeños conos de lúpulo o nueces, de unos 11 cm de diámetro.
Los vietnamitas usan las hojas con raíces y tallo para preparar té. Para cocinar se emplean las inflorescencias. Se pueden consumir frescas o hervidas. Muchos gourmets prefieren la alcachofa encurtida. El plato preparado de esta planta herbácea tiene un sabor incomparable.
Especies
En nuestro país, esta verdura todavía se considera un manjar, mientras que en Grecia es un plato cotidiano. Este cultivo tiene una historia centenaria. Hace más de 5.000 años, los antiguos griegos y los habitantes de Egipto ya usaban la alcachofa como medicina. Solo se consume la variedad española.
Si se traduce el nombre del latín, significará «perro». La gente lo llamó así por su apariencia, ya que los capullos sin abrir recuerdan un poco a los dientes de un perro. Y si se traduce la palabra alcachofa del árabe, significará «espina terrestre».
La planta llegó a Rusia durante el reinado de Pedro I. Principalmente se utilizaba como cultivo ornamental.
Se distinguen dos tipos principales de planta: la española y la espinosa. Es un cultivo perenne, de unos 2 m de altura, que tiene raíz pivotante y tallo erecto. El color de la planta es verde pálido, ligeramente grisáceo. Tiene hojas pinnadas divididas. La planta es muy hermosa, con grandes flores violetas o azules. Cuando el cultivo comienza a florecer, por su aspecto se parece mucho al cardo.
La variedad cultivada o española se cultiva para consumo alimenticio. La planta herbácea es rica en vitaminas, micro y macronutrientes, caroteno, minerales, tiamina y otras sustancias valiosas.
Las hojas del cultivo se utilizan como materia prima para la fabricación de medicamentos. Se recomienda su consumo para reducir el exceso de peso, como complemento biológico, etc. La hortaliza no es calórica, por lo que se considera dietética. El consumo de la planta puede suplir la falta de vitaminas en el organismo.
Composición y contenido calórico
Las inflorescencias de la hortaliza contienen:
- ácido ascórbico;
- taninos;
- caroteno;
- ácidos grasos;
- aceites esenciales, etc.
Entre las vitaminas, se pueden destacar los grupos B, C, E, K, A, etc. Contiene abundante:
- polisacáridos;
- cinarósidos;
- ácido glicérico, etc.
Además, la planta contiene mucha proteína, fibra y carbohidratos. Entre los micro y macronutrientes se pueden destacar:
- cobre;
- selenio;
- zinc;
- magnesio;
- hierro;
- calcio;
- fósforo;
- potasio;
- sodio, etc.
En cuanto a las hojas, contienen una cantidad suficiente de diversos ácidos:
- ácido cafeico;
- ácido glicérico;
- ácido clorogénico;
- ácido glicólico;
- ácido neoclorogénico, etc.
Además, las hojas contienen glucósidos flavonoides, inulina, etc.
¡Importante! Cabe saber que la planta contiene mucho ácido fólico, que es esencial para el organismo humano.
En cuanto al valor calórico, esta hortaliza tiene solo 28 kcal. Esto se calcula por cada 100 g de producto. Incluso cocida, las calorías no superan las 53 kcal, por lo que la hortaliza será indispensable para las personas que desean perder kilos de más. El consumo de esta planta ayudará a reducir el peso sin perjudicar la salud, ya que la hortaliza enriquecerá el organismo con todos los elementos valiosos necesarios gracias a su composición.
A pesar del bajo contenido calórico de la planta, contiene una cantidad suficiente de:
- carbohidratos;
- grasas;
- proteínas;
- agua;
- fibra;
- fibra dietética.
Propiedades beneficiosas de la alcachofa
Beneficios generales
Ya los antiguos egipcios y griegos trataban a los enfermos con alcachofa. Es un cultivo antiquísimo, y se conocían sus propiedades «milagrosas» desde hace 5000 años. Se utilizaba para curar el escorbuto, el reumatismo, enfermedades cardíacas, patologías hepáticas y edemas.

Se recomendaba su consumo para la ictericia, se recetaba para la gota. Los médicos actuales no niegan la singularidad de la verdura. La medicina confirma que la planta posee muchas propiedades beneficiosas, como el efecto diurético, así como la capacidad de eliminar la bilis. Los curanderos tradicionales han valorado adecuadamente la importancia del cultivo. Gracias a la presencia de inulina, la verdura puede ser consumida por diabéticos.
El consumo de alcachofas tiene un efecto positivo en el funcionamiento del sistema digestivo, por lo que es beneficioso tomarlas en caso de intoxicación por medicamentos, alcohol o alimentos. Los caldos o infusiones de este cultivo contienen mucho sodio y potasio, que reducen la acidez, lo cual es especialmente importante para los pacientes con gastritis.
Es un cultivo único con una rica composición química. Los especialistas lo recomiendan a personas que padecen enfermedades renales y hepáticas. Los preparados elaborados a partir de la planta herbácea se recetan para la hepatitis, nefritis, colecistitis e incluso cirrosis. Es un excelente remedio para la recuperación del organismo tras la ingesta de grandes cantidades de antibióticos.
Con las hojas de la planta herbácea se preparan decocciones medicinales. Ayudan a reducir el colesterol y eliminar el ácido úrico. Antiguamente se bebían las decocciones para disminuir el olor del sudor, y también se usaban para frotar la piel contra la calvicie. También son beneficiosos los tés que normalizan las funciones del tracto gastrointestinal.
Las propiedades curativas del cultivo herbáceo se utilizan en la farmacéutica para tratar alergias y la enfermedad de cálculos urinarios. El extracto de la planta se emplea para eliminar el efecto tóxico sobre el organismo.
Enumeremos los principales efectos beneficiosos de la alcachofa:
- limpia el hígado;
- elimina toxinas del intestino;
- mejora la circulación cerebral;
- limpia los riñones;
- mejora la digestión;
- reduce el nivel de azúcar;
- alivia los síntomas de reacciones alérgicas;
- tiene un efecto beneficioso en el crecimiento del cabello, el aspecto de la piel y las uñas.
Las inflorescencias del cultivo herbáceo poseen las siguientes propiedades curativas:
- vasodilatadoras;
- coleréticas;
- hipocolesterolemiantes;
- diuréticas;
- antihepatotóxicas;
- antitóxicas.
A pesar de la utilidad de la verdura, su consumo, especialmente en personas que padecen enfermedades crónicas, debe ser prudente. Tiene contraindicaciones, por lo que antes de incluir la planta en su dieta, es necesario consultar al médico tratante. Lo mismo aplica para los preparados medicinales a base de alcachofa.
Para mujeres
Para el organismo femenino, el cultivo será muy beneficioso. El consumo de la planta reduce el riesgo de posible aparición de tumores cancerosos, incluidos los de mama. La alcachofa normaliza la presión sanguínea en la zona pélvica, ayuda en la concepción. Los platos o preparados a base de la verdura son recomendados por sexólogos, ya que aumentan la actividad sexual.
El cultivo es útil para mantener y preservar la juventud y la belleza. Gracias al ácido fólico presente en cantidad suficiente, la mujer puede prevenir la flacidez de la piel y reducir la cantidad de arrugas. El ácido regenera excelentemente la piel y rejuvenece el aspecto.
Con la ayuda de la verdura se puede reducir e incluso eliminar por completo la sudoración excesiva.
Para aquellos que cuidan su figura, el consumo de esta planta herbácea será indispensable. Es un producto bajo en calorías, incluso cocido. No sobrecargará el estómago, sino que saciará el organismo y lo enriquecerá con elementos beneficiosos. Con su ayuda es fácil deshacerse de los kilos de más.
Para hombres
El sexo fuerte, sin duda, apreciará esta planta herbácea. Se recomienda para la prostatitis. Los sexólogos aconsejan tomarlo para aumentar el deseo sexual y la potencia, por lo que a los hombres que padecen estos problemas les será útil comer alcachofa. Los médicos recetan medicamentos a base de esta planta para el adenoma.
Durante el embarazo
Las mujeres durante el embarazo necesitan muchas vitaminas y minerales. El consumo de alcachofa puede saturar el organismo con valiosas sustancias y ayudar a combatir la toxicosis. Para la formación del feto en desarrollo, la futura madre necesita ácido fólico. Este componente es suficiente en la alcachofa. Mediante el consumo de la planta o de medicamentos a base de ella, se pueden evitar malformaciones o defectos del feto y asegurar su correcto desarrollo. Además, otros elementos beneficiosos contenidos en este cultivo vegetal serán útiles para la mujer embarazada.
Durante la lactancia
La alcachofa está contraindicada durante la lactancia. A pesar de todas sus cualidades positivas, puede afectar negativamente la producción de leche en el pecho de la madre lactante. Por lo tanto, no merece la pena arriesgarse; es mejor evitar su consumo durante el periodo de lactancia.
Para los niños
La alcachofa se puede dar a partir de los 12 años. Hasta entonces, no se debe alimentar a los niños con ella. Puede causar trastornos digestivos, hinchazón abdominal, flatulencias y otras molestias. Sin embargo, después de los 12 años se puede probar a dar al niño una pequeña cantidad de la verdura y observar su reacción. Si no hay efectos secundarios, se puede aumentar gradualmente la dosis.
Para adelgazar
Para adelgazar, la alcachofa será indispensable. Contiene fibra, que acelera el proceso de quema de grasas. Es una de las plantas adecuadas para las personas que desean perder kilos de más. Ayuda al organismo a depurarse, eliminar el exceso de líquidos y procesar las grasas. La alcachofa no puede destruirlas por completo, pero puede modificarlas para que se eliminen más rápido. Pero esto no significa que sea necesario estar varios días solo a base de alcachofas. ¡En absoluto! Es solo un excelente complemento y ayuda para adelgazar.
¿Es beneficioso el té de alcachofa?

Señalemos los principales beneficios del té de alcachofa:
- posee propiedades antibacterianas;
- tonifica;
- reduce el nivel de azúcar;
- previene el desarrollo de enfermedades infecciosas;
- limpia la piel;
- elimina toxinas;
- reduce la hinchazón;
- descompone las grasas, lo que ayuda a deshacerse de los kilos de más;
- reduce la presión arterial;
- calma el estómago, alivia las náuseas y la acidez.
Hemos mencionado solo una parte de los beneficios del té de alcachofa. Pero hay muchos más. Conviene beberlo con moderación para no dañar el organismo. Su consumo excesivo puede afectar negativamente a la salud de la persona. Recuerde que todo debe tomarse con medida.
Para qué sirve el extracto de alcachofa
Los especialistas suelen recomendar a los pacientes el uso del extracto. El extracto forma parte de muchos medicamentos y complementos alimenticios. Es un agente colerético que también beneficia la función hepática. Puede tomarse junto con antibióticos. Así, el hígado estará protegido de la ingesta constante de fármacos.
El extracto es capaz de quemar grasas internas, por lo que a menudo recurren a él las personas que sufren obesidad.
Cómo tomarlo
El extracto se presenta en cápsulas y comprimidos. La dosis diaria no debe superar los 25 ml. Se toma de dos a tres veces al día, 20 minutos antes de las comidas.
El tratamiento suele durar 14 días, pero puede prolongarse hasta un mes. Después conviene hacer una pausa de uno o dos meses y repetir el tratamiento.
La alcachofa en la medicina

Para la diabetes
Los platos elaborados con alcachofa se recomiendan a pacientes con diabetes. Dado que la verdura contiene sustancias que reemplazan la sacarosa, su consumo resultará beneficioso para los diabéticos. Además, esta planta herbácea ayuda a normalizar los niveles de glucosa en sangre.
Importante: el índice glucémico de la alcachofa es de 30 unidades.
Para la pancreatitis
Los pacientes con pancreatitis pueden consumir alcachofa. Esto diversificará su dieta y les aportará varios beneficios:
- Reduce la acidez.
- Disminuye el nivel de colesterol y acelera los procesos metabólicos gracias a la inulina presente en la planta.
- Facilita la digestión de las grasas.
- Alivia los espasmos gracias a sus propiedades antiinflamatorias.
- Protege el hígado de efectos adversos y normaliza su funcionamiento.
- Reduce la producción de gases y la flatulencia.
- Alivia la acidez, las náuseas y la pesadez de estómago.
¡Vale la pena saberlo! ¡Está terminantemente prohibido consumir esta planta herbácea durante un brote agudo! A pesar de su bajo contenido calórico, la verdura puede afectar negativamente a la salud e inflamar aún más la glándula afectada.
Para la gastritis
A los pacientes con gastritis no se les prohíbe consumir alcachofa, pero solo fuera de los períodos de brote. Es imprescindible consultar al médico y determinar juntos la dosis. Cabe señalar que en la gastritis no conviene comer la verdura en conserva. Será mejor preparar un puré de alcachofa o probarla fresca.
Para el estreñimiento
En caso de estreñimiento, es mejor consumir no la alcachofa en sí, sino su jugo. Existe una receta que ayuda a eliminar la hinchazón y la retención fecal. Hay que tomar un poco de jugo y mezclarlo con yemas de huevo. Luego mezclar todo bien y beber la mezcla obtenida por la noche antes de acostarse.
La alcachofa acelera los procesos metabólicos, por lo que su consumo regular eliminará los problemas digestivos.
Para la gota
Como la planta es capaz de eliminar del organismo las sustancias nocivas, incluyendo los depósitos de sales, será especialmente útil en el tratamiento de la gota. En la medicina popular existen varias recetas para pacientes con gota.
- Triture varios capullos con la batidora o páselos por la picadora. Se deben elegir solo plantas frescas. Para preparar la pócima solo se necesitan 200 g. Triture un par de dientes de ajo o páselos por el prensaajos. Mezcle todo y añada un poco de miel. Tome esta mezcla durante 2 meses, luego haga una pausa y reanude el tratamiento.
- Se puede preparar una decocción. Para ello, tome 500 g de capullos frescos, cúbralos con agua hirviendo (3 L) y póngalos a hervir. Hierva durante unos 20 minutos. Retire los capullos hinchados y tritúrelos. Añada hojas de bardana finamente picadas. Aplique esta mezcla sobre la articulación y manténgala durante una hora. El agua restante de la cocción de la alcachofa se puede añadir al baño.
Para el hígado
¡La alcachofa es todo un hallazgo para los pacientes que padecen enfermedades hepáticas! La planta no solo puede sanar las células del órgano enfermo y normalizar su funcionamiento, sino también reducir la cantidad de bilis. Se recomienda la verdura para la hepatitis aguda y crónica, la ictericia e incluso la cirrosis.
Es un excelente medio para limpiar el órgano. Los médicos recomiendan tomarlo regularmente a personas con hábitos nocivos (tabaco, consumo de alcohol), así como a quienes están en quimioterapia. La planta alivia la resaca.
La alcachofa está permitida en el período postoperatorio y preoperatorio.
Para la colecistitis
La alcachofa ayuda a los pacientes con colecistitis. No solo tiene propiedades coleréticas, sino que también puede aliviar las náuseas. Según las opiniones publicadas en Internet, los pacientes que consumen la verdura regularmente olvidan las molestias y la pesadez.
Recetas de medicina popular con alcachofa

Infusión
- Triture 2 cucharaditas de las inflorescencias de la planta herbácea y colóquelas en un recipiente aparte.
- Vierta agua hirviendo sobre todo (250 ml) y cubra con una tapa.
- Envuelva y deje enfriar un poco.
- Cuélelo.
La infusión se debe tomar media hora antes de las comidas, medio vaso dos veces al día, o tres veces al día.
Decocción
- Separe 40 g de hojas de la planta.
- Cúbralas con agua hirviendo y póngalas a fuego lento.
- En cuanto hierva el agua, cocine unos 10 minutos más.
- Retire del fuego y deje reposar tapado.
- En cuanto el agua esté tibia, cuélela.
Esta decocción es adecuada para uso externo en forma de compresas y fricciones.
Té de alcachofa
- Prepare la hierba y tritúrela. Para preparar el té bastarán 2 cucharaditas. Se pueden usar no solo las hojas, sino también los tallos.
- Vierta agua hirviendo sobre todo y cubra con una tapa.
- Deje reposar durante 7 minutos.
- Añada azúcar o miel para mejorar el sabor. Todo al gusto de la anfitriona.
Zumo
Para preparar el zumo necesitaremos los capullos.
- Triture los capullos con la batidora o páselos por la picadora.
- Coloque todo en una gasa y exprima el zumo.
- Guárdelo en la nevera.
Tintura
Para la preparación necesitaremos:
- hojas de la planta herbácea – 250 g;
- alcohol al 70% – 0,5 l (si no tiene alcohol, puede utilizar vodka).
Preparación:
- Se trituran las hojas.
- Se vierte el alcohol o vodka y se cierra herméticamente el recipiente con una tapa.
- Se coloca en un lugar oscuro y se deja reposar 14 días. La temperatura debe ser ambiente.
- Diariamente se agita la botella.
- Transcurrido el tiempo, se cuela la tintura y se exprimen los residuos.
Se debe tomar de la siguiente manera: se diluye una cucharada de tintura en agua (100 ml). Esto se considera una dosis única. Se bebe tres veces al día.
Uso en cosmetología
En cosmética, la planta herbácea se utiliza para elaborar diversas mascarillas hidratantes, cremas y mezclas. Estas preparaciones son adecuadas para aplicar sobre toda la superficie cutánea. La piel se vuelve firme y suave, se nutre con elementos beneficiosos y se rejuvenece. La particularidad de los preparados a base de cultivo hortícola es que el efecto de su aplicación es visible de inmediato.

Para el rostro
- Universal. Esta mascarilla refresca y rejuvenece la piel, la hace brillante. Para su preparación se necesitan 4 alcachofas. Se hierven durante 30 minutos. Una vez que se ablanden, se trituran las verduras. Se añaden dos yemas y 1 cucharadita de jugo de aloe. Se mezcla todo bien. Se aplica la preparación sobre el rostro y se deja reposar 20 minutos. Se enjuaga con agua tibia.
- Para piel grasa. Esta mascarilla puede eliminar la grasa y los granos. También es adecuada para la piel mixta. Para preparar la mascarilla, se hierven 4 alcachofas durante 20 minutos. Es importante que las verduras estén tiernas. Se sacan del agua y se trituran. Se puede usar una batidora para obtener una masa homogénea. Se enfría y se añade a las alcachofas 1 cucharadita de jugo de aloe. Se aplica sobre el rostro durante media hora. Se enjuaga con agua tibia, pero no caliente. Para mejorar el efecto, se aclara la cara con agua fría. Esta mascarilla se puede aplicar 2 veces cada 7 días.
- Loción de alcachofa. Esta preparación es adecuada para la limpieza diaria de la piel. Se cortan finamente 100 g de hojas de alcachofa y se vierten con 100 ml de vodka de calidad. Se deja reposar 4 semanas. Una vez que la tintura esté lista, se diluye con agua hervida enfriada. Es mejor diluir con agua antes de la limpieza. Las proporciones son: 1 cucharadita de tintura por ½ vaso de agua.
- Para piel seca. Se prepara una decocción de las hojas cortadas de la verdura. La receta es muy simple. Se cortan las hojas y se vierten con agua hirviendo. Se deja reposar media hora. Eso es todo, la decocción está lista, se puede usar para lavar la cara y aliviar la sequedad de la piel.
- Mascarilla rejuvenecedora. Para la preparación se necesitan las inflorescencias de la planta herbácea o las hojas. Se trituran. Se toman 2 cucharadas de la planta triturada y se mezclan con 2 cucharadas de miel líquida. Se añaden también 2 cucharadas de crema agria o nata. Se mezcla todo bien y se unta la mezcla sobre el rostro y el cuello. Se deja actuar 15 minutos y se retira la mascarilla con una toallita húmeda. Luego se aclara el rostro primero con agua tibia y luego con agua fría.
Para el cabello
- Restauradora. Se hierven durante 20 minutos 4 alcachofas y se hace un puré con ellas. Se puede hacer con una batidora, lo importante es que la mezcla sea homogénea. Se añade al puré de alcachofa 100 ml de kéfir y 1 cucharada de aceite de bardana. Se mezcla todo bien y se aplica primero en el cuero cabelludo y luego se distribuye por el cabello. Se envuelve el cabello en film transparente y se cubre con una toalla. Se deja actuar 20 minutos y se aclara con agua tibia.
- Para el crecimiento del cabello. Al igual que en la variante anterior, se prepara el puré de alcachofa, se le añaden 1 cucharadita de mostaza (seca) y 1 cucharadita de aceite de ricino. Además de la mostaza seca, se añade a la mezcla 1 cucharada de mostaza común. Se mezcla todo bien y se unta el cabello con la mezcla obtenida. Se coloca una bolsa de plástico y se envuelve el cabello con una toalla. Se deja actuar 20 minutos y se aclara.
- Contra la caspa. Se preparan 50 g de puré de alcachofa. Se mezcla con 50 ml de agua mineral. Se añaden 1 cucharada de zumo de limón, 1 cucharada de miel líquida y 10 gotas de aceite esencial de árbol de té. Se unta el cuero cabelludo y se deja actuar unos 15 minutos. Se aclara con agua tibia.
Perjuicios y contraindicaciones
Para no dañar su organismo, es necesario conocer previamente las propiedades medicinales de esta planta herbácea y sus contraindicaciones. A pesar de todo su valor, esta hortaliza puede ejercer un efecto negativo en el organismo humano. Es importante saber que se debe tener precaución o incluso excluirla de la dieta de los pacientes que padecen:
- acidez baja:
- hipotensión;
- enfermedades del tracto gastrointestinal;
- insuficiencia renal;
- intolerancia individual;
- algunas formas de reacciones alérgicas;
- patologías de la vesícula biliar;
- presencia de cálculos en los órganos.
No se debe consumir durante la lactancia. Y en todo debe haber moderación. El consumo excesivo de alcachofa puede provocar trastornos digestivos.
Cómo elegir y conservar
Si ha decidido comprar alcachofas, debe prestar atención a los capullos firmes, no a los marchitos ni secos. Una planta fresca y de calidad tiene un color uniforme. No debe tener manchas marrones. Se puede presionar ligeramente el producto para comprobar su frescura. Si cruje, va por buen camino.

En cuanto al tamaño, no juega un papel especial, pero es mejor elegir tamaños medianos y evitar los capullos pequeños. Después de la limpieza, la verdura se reduce de tamaño y apenas queda nada.
El producto debe conservarse en un lugar fresco pero seco. En ese lugar se puede mantener durante una semana sin que se estropee. Las verduras frescas (crudas) se conservan solo en el frigorífico. Si el producto está cocido, se puede congelar en el congelador. Si no lo hace, al día siguiente no podrá comerse. Se volverá amargo y no apto para el consumo.
Cómo comer la alcachofa correctamente
La verdura se debe comer con las manos. Se considera el placer más agradable. Del capullo, arranque las hojas; puede mojarlas en salsa o no, luego «pase» la hoja por la boca y separe la pulpa con los dientes. La parte restante no comestible, resérvela.
En cuanto llegue al centro del capullo, con una cuchara separe las partículas no comestibles. Ahora, utilizando el tenedor y el cuchillo, pruebe la parte más sabrosa de la verdura.
Si se sirven alcachofas rellenas, la preparación se debe trasladar a las hojas y cortar el corazón. Entonces se abrirá la pulpa de la verdura, y con la ayuda del cuchillo y el tenedor se podrá comenzar a comer el manjar poco común.
Qué se puede cocinar con alcachofa: recetas
Para empezar, daremos algunas recomendaciones para la preparación de esta planta herbácea.
- La alcachofa cambia de color al almacenarse. Para que esto no ocurra, hay que preparar agua añadiendo un poco de vinagre y zumo de limón. Luego sumerja la planta en el agua y déjela allí unos minutos.
- Para obtener un plato sabroso de alcachofa, es necesario limpiarla correctamente. Para ello, hay que arrancar las hojas y cortar todas las pelusas que se encuentran debajo.
- Es necesario hervir la planta en agua con sal, añadiéndole un poco de zumo de limón. Además, la alcachofa se debe sumergir en agua hirviendo.
Plato hervido
- Retiramos el tallo y cortamos las hojas dañadas.
- Eliminamos el corazón, lavamos el producto con agua.
- Vertemos agua hirviendo sobre la verdura.
- Añadimos sal y cocemos durante 30 minutos.
- Escurrimos el agua y colocamos la planta sobre una servilleta de papel.
- Después de que se seque, servimos en la mesa.
Ensalada de alcachofa
Para la preparación necesitaremos los siguientes ingredientes:
- alcachofa (cabezas) – 200 g;
- tomates – 100 g;
- manzanas – 100 g;
- limón – 1 ud.;
- aceite vegetal – 50 ml;
- lechuga (hojas);
- sal y pimienta – al gusto.
Preparación:
- Hervimos las verduras y las cortamos al gusto, pero mejor en tiras finas.
- Cortamos las frutas también en tiras finas.
- Colocamos todo en una ensaladera, salpimentamos. Mezclamos todo.
- Rociamos con zumo de limón y añadimos aceite. Mezclamos.
- Antes de servir, colocamos encima las hojas de lechuga.
Alcachofa en salsa
Necesitaremos:
- alcachofa – 4 uds.;
- vinagre – 4 cucharadas soperas;
- agua – 4 l;
- mostaza – 1 cucharadita;
- eneldo – un puñado;
- aceite vegetal – 8 cucharadas soperas;
- sal – al criterio de la cocinera.
Preparación:
- Limpiamos la alcachofa y la sumergimos en agua salada durante un par de minutos.
- Sacamos la verdura y la secamos sobre una toalla de papel.
- Ponemos el agua a hervir, añadimos vinagre y sal. En cuanto el agua hierva, introducimos las alcachofas.
- Cocinamos durante unos 40 minutos a fuego lento. En las alcachofas hechas, las hojas se separan con facilidad.
- Escurrimos el agua y colocamos las alcachofas con las puntas hacia abajo.
- Para preparar la salsa, mezclamos el aceite vegetal con el vinagre. Picamos las hierbas y las añadimos a la salsa; también añadimos la mostaza. Mezclamos todo.
- Rociamos las alcachofas preparadas con la salsa y servimos en la mesa.
Alcachofa a la romana
Para su preparación necesitaremos:
- alcachofas – 7 uds.;
- ajo – 3 dientes;
- limón – 1 ud.;
- aceite de oliva – medio vaso;
- perejil – 1 manojo;
- menta, sal y pimienta – al criterio de la cocinera.
Preparación:
- Limpie las alcachofas de las hojas, dejando solo las hojas blancas interiores situadas en el centro del capullo. Corte el tallo inferior, aproximadamente 5 cm.
- Añada ácido cítrico o zumo al agua y sumerja las alcachofas de una en una. Así conservarán su color y no se ennegrecerán.
- Pique finamente las hierbas. Trocee el ajo. Mézclelo todo y añada aceite. Salpimente.
- Abra las hojas de la alcachofa y retire el corazón. Vierta en el interior la salsa obtenida, aproximadamente ¾. Devuelva las hojas a su lugar.
- Coloque las alcachofas preparadas en la sartén con la cabeza hacia abajo. Así no se voltearán durante la cocción.
- Vierta el resto de la salsa sobre las alcachofas y añada agua caliente hasta llenar toda la sartén. Tape y guise las alcachofas a fuego lento durante 50–60 minutos, hasta que el agua se haya evaporado por completo.
- Sírvalas tanto frías como calientes.
- Antes de servir, decore las alcachofas con hierbas.
Alcachofa al horno

Para la preparación necesitaremos:
- alcachofas – 10 unidades;
- pan blanco – 25 g;
- aceite de girasol – 25 g;
- limón – 1 ud.;
- vino blanco seco – 5 cucharadas;
- perejil – 2 tallos;
- sal y pimienta – al gusto.
Preparación:
- Corte el limón y exprima su zumo en una cacerola con agua.
- Retire las hojas exteriores de la alcachofa y corte los tallos.
- Corte la alcachofa a lo largo y extraiga el corazón. Rocíe la alcachofa con zumo de limón y colóquela en el agua con limón preparada.
- En una cacerola aparte, hierva agua, salpimiente si es necesario.
- En cuanto el agua hierva, añada las alcachofas y cuézalas durante 1 hora. Es importante que las alcachofas queden tiernas. Para comprobar el punto de cocción, pruebe a arrancar una hoja. Si se desprende fácilmente, la alcachofa está lista.
- Coloque las alcachofas cocidas en una fuente. El lado cortado debe quedar hacia arriba.
- Riéguelas con vino, rocíe con aceite y espolvoree por encima con hierbas picadas finamente y migas de pan blanco.
- Precaliente el horno a 180 grados. Coloque las alcachofas en el horno durante 20 minutos.
Alcachofa frita
Para su preparación necesitaremos:
- alcachofas – 2 kg;
- jamón – 150 g;
- limón – 1 ud.;
- perejil – 2 manojos;
- aceite vegetal – 5 cucharadas;
- sal y pimienta – al gusto.
Preparación:
- Vierta agua en un bol aparte y exprima el zumo de medio limón.
- Corte los tallos de las alcachofas y retire las hojas exteriores más duras. Corte las alcachofas a lo largo, luego retire el corazón. Rocíe las alcachofas con zumo de limón y colóquelas en el agua con limón.
- Vierta agua en una cacerola, póngala al fuego y llévela a ebullición. En cuanto el agua hierva, coloque las alcachofas y añada sal.
- Cueza las alcachofas a fuego medio durante 30 minutos, tapando la cacerola. Las alcachofas deben quedar tiernas, las hojas deben desprenderse fácilmente. Esa es la primera señal de que la alcachofa está lista.
- Escurra el agua.
- Caliente aceite en una sartén, añada el jamón cortado en dados pequeños. Sofríalo a fuego lento durante 10 minutos.
- Pique finamente las hierbas.
- Coloque las alcachofas en una fuente, añada el jamón salteado y espolvoree todo con hierbas. Las alcachofas deben colocarse con la parte cortada hacia abajo.
Datos interesantes

- Las verduras deben consumirse inmediatamente después de cortarlas. De lo contrario, pueden perder su aroma, aunque se dice que se pueden conservar en un lugar fresco durante una semana.
- Con las alcachofas se preparan numerosos platos muy variados. Se pueden consumir tanto calientes como frías. Se utilizan como plato principal, guarnición o añadido a las ensaladas. Con ellas se pueden preparar empanadillas, pizza, pasta, postre e incluso pan.
- Para cocinar las alcachofas correctamente, es necesario seguir una serie de reglas. Es importante conocer los detalles de la limpieza. Por ejemplo, en las verduras grandes, antes de cocinarlas, hay que recortar las puntas de las hojas. Además, se deben eliminar las nervaduras del centro de las hojas.
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