Harina de almendras: propiedades beneficiosas y usos
La almendra es un fruto de hueso cultivado en el norte y oeste de Asia. Con ella se elabora una harina única por su sabor y cualidades nutricionales. El producto tiene un efecto beneficioso en el organismo humano, pero presenta una serie de contraindicaciones a tener en cuenta.
- ¿Qué es la harina de almendras?
- Composición y contenido calórico
- Propiedades beneficiosas de la harina de almendras
- Beneficios generales
- Para hombres
- Para mujeres
- Durante el embarazo
- Durante la lactancia
- Para los niños
- Para adelgazar
- Harina de almendras en cosmética
- Perjuicios y contraindicaciones
- Cómo hacer harina de almendras en casa
- Cómo conservar correctamente la harina de almendras
- ¿Qué se puede cocinar con harina de almendras? Recetas
- Galletas
- Pastel
- Pan
- Bizcocho
- Crepes
- Pastel
- Bizcocho «Gioconda»
- Tortitas de requesón
- Gofres
- ¿Con qué se puede sustituir la harina de almendras en repostería?
¿Qué es la harina de almendras?
La almendra molida en polvo se utiliza en cocina y se ha consolidado como un eficaz producto cosmético.
Por sus cualidades, la harina de almendras puede sustituir a la de trigo. Su sabor único y aroma a nuez aportarán a cualquier plato un toque especial y lo enriquecerán con nutrientes.
Se distinguen:
- Harina común. Molienda de los granos tras remojarlos en agua hirviendo.
- Harina parcialmente desnatada. Prensado en frío para extraer el aceite, secado con aire caliente, molienda.
- Si se pelan los granos, la harina resultará blanca como la nieve. Es adecuada para postres y en repostería. De los granos sin pelar, la masa adquiere un tono crema. Es adecuada para aperitivos.
Composición y contenido calórico
Valor calórico por 100 g de harina — 600 kcal.
El producto contiene:
- Vitaminas: A, B (excepto B3 y B12), C, E, PP, caroteno, niacina.
- Microelementos: potasio, calcio, magnesio, sodio, azufre, fósforo, cloro.
- Hierro, yodo, cobre, flúor.
- Ácidos grasos: linoleico, oleico.
Propiedades beneficiosas de la harina de almendras
Al procesar las semillas, todos los componentes se conservan en la harina. Los productos elaborados con ella se preparan más rápido, ya que el polvo se considera listo. Los granos contienen mucho aceite, que retiene la humedad en los productos horneados, por lo que quedan tiernos y conservan sus propiedades nutricionales. El producto no pierde sus cualidades durante varios días.

Beneficios generales
Los platos elaborados con almendras afectan al sistema nervioso, restauran la agudeza visual, protegen el organismo de enfermedades e infecciones, reducen el nivel de colesterol e influyen en el metabolismo humano, acelerándolo.
El producto se utiliza en casos de cálculos renales, tumores cancerosos (en etapa inicial), problemas renales, enfermedades hepáticas y dolencias cardíacas. Los antioxidantes eliminan toxinas del organismo y alivian el dolor en caso de úlceras.
Para hombres
En la edad madura, la libido masculina disminuye. El polvo de almendra controla el nivel de testosterona y aumenta el deseo sexual, mejorando la resistencia.
Para mujeres
La harina de almendras, incluso en pequeñas cantidades, aporta nutrientes que mejoran el aspecto y la salud del cabello y las uñas. La piel del rostro adquiere un color natural y se vuelve elástica.
Durante el embarazo
Las vitaminas del grupo A y C mantienen el funcionamiento de los órganos internos y fortalecen el organismo después del parto. El futuro bebé recibe todos los nutrientes necesarios para un desarrollo adecuado.
Durante la lactancia
Durante el período de lactancia, los frutos secos tienen un efecto positivo en las glándulas mamarias. La leche materna se enriquece con vitaminas y se vuelve más nutritiva. Sin embargo, no conviene abusar de ellos.
Para los niños
El complejo vitamínico y el alto contenido de proteínas en las semillas aumentan la inmunidad general del organismo joven, fortalecen el sistema nervioso (alivio del estrés, mayor actividad cerebral).
Para adelgazar
A las personas propensas a la obesidad y que padecen diabetes les resulta beneficioso incluir en su dieta productos hechos con almendras. El bajo contenido de almidón y gluten permite comer dulces sin miedo a engordar. Los nutrientes y minerales contribuyen a la producción de insulina, a la reducción del colesterol y protegen los vasos sanguíneos.
Harina de almendras en cosmética
Las sustancias que componen la almendra tienen un efecto beneficioso sobre la piel del rostro, el cabello y las uñas. Los productos con aceite de almendra tienen propiedades hidratantes, rejuvenecedoras y limpiadoras. A base de él se elaboran: mascarillas, lociones, cremas para piel grasa, seca y mixta. Los productos ayudan a combatir el acné adolescente, reducen las cicatrices, alisan la piel y las arrugas finas, estimulan la circulación sanguínea y la regeneración celular.
Perjuicios y contraindicaciones
El uso de la harina de almendra no causará daño a la salud si se incluye en la dieta y se respeta la cantidad diaria recomendada. El alto contenido calórico del producto harinoso puede provocar un aumento rápido de peso, problemas gastrointestinales, mareos y debilidad. No se recomienda su uso a personas con intolerancia individual a los componentes, alergia a la almendra o problemas cardíacos. Las semillas pueden ser dulces o amargas. Las segundas pueden ser mortales (para un niño bastan 10 unidades, para un adulto — 50 unidades).
Cómo hacer harina de almendras en casa

Para la elaboración casera se necesitan:
- almendras enteras (3-5 unidades de semillas amargas para dar un toque picante por cada 500 g de almendras dulces);
- agua hirviendo;
- trituradora.
Se puede hacer harina de almendra de varias maneras:
- Se vierten las almendras enteras en agua hirviendo durante 30 minutos a 2 horas. Se escurre el agua, se retira la piel y se secan en una sartén seca, luego se trituran las semillas. Se lavan los frutos secos y se vierten en agua hirviendo durante unos minutos. Se colocan sobre un paño de cocina de papel y se dejan escurrir, luego se pela la piel. Se esparcen las almendras en una bandeja de horno, se distribuyen uniformemente y se colocan en el horno a 90°C durante 20 minutos a la potencia mínima. Cada 5-10 minutos se agita la bandeja y se les da la vuelta.
- Se colocan las almendras en la trituradora y se muelen hasta obtener un polvo fino. Se tamiza la mezcla y se vuelven a moler las partículas grandes. Si se procesa demasiado tiempo, puede liberarse aceite. En el polvo aparecerán grumos.
Si se necesita preparar un bizcocho o una crema, no es necesario pelar la piel. Entonces el polvo adquirirá un suave tono crema. Esto no afectará al sabor.
Cómo conservar correctamente la harina de almendras
Gracias al proceso de fabricación y al envasado especial, la harina de almendra comprada puede conservarse hasta 12 meses en un lugar oscuro y seco. Se recomienda utilizar la harina casera por completo, ya que durante el almacenamiento pierde su aroma y nutrientes. El polvo se conserva en un recipiente de vidrio cerrado durante 2-5 meses en un lugar protegido de la luz solar (almacén, armario, congelador).
¿Qué se puede cocinar con harina de almendras? Recetas
Con el polvo se puede preparar cualquier tipo de bollería y ensaladas de harina. Actúa como espesante, rebozado y base para masas. Principalmente se preparan bollería y postres, así como cremas y rellenos con los que se rellenan caramelos y barquillos.
Galletas

Macarrón francés:
- harina de almendra — 125 g;
- azúcar — 85 g;
- vainillina — 2 sobres;
- huevo de gallina — 2 uds.;
- sal — 1 cucharadita;
- colorantes alimentarios.
Los huevos se mezclan con sal, azúcar y se baten hasta obtener una mezcla homogénea. Se añade el azúcar de vainilla y se sigue batiendo la mezcla de huevo hasta que formen picos. La harina tamizada se incorpora con cuidado a la mezcla y se remueve de abajo arriba. La espuma no debe asentarse.
La masa se divide en tres cuencos, en cada uno de los cuales se vierte colorante o cacao en polvo. Se coloca la masa en una manga pastelera y se presiona sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Se colocan las piezas en el horno precalentado y se dejan durante 30 minutos en el horno apagado. Se unen dos partes redondas entre sí con un relleno de nata montada (se puede mezclar con cacao en polvo o chocolate), se presionan ligeramente y se dejan enfriar por completo.
Pastel
Ingredientes:
- Huevos — 2 uds.
- Azúcar 175 g.
- Mantequilla — 110 g.
- Nata 33% — 50 ml.
- Almendra 50 g.
- Harina — 100 g.
Preparación
Se separan las claras de las yemas, se añade azúcar, nata y se cuecen al fuego hasta obtener una crema espesa, sin que llegue a hervir. Es importante batir la mezcla constantemente. Se enfría la cacerola al baño maría, sin dejar de batir. Se añade mantequilla a la crema, se bate y se guarda en el frigorífico.
Capas de bizcocho
Las claras se baten a punto de nieve y se añade azúcar. Las almendras se tuestan en una sartén seca, sin que se quemen (incluso un ligero olor a quemado puede estropear el sabor). En una batidora se trituran los granos y se añaden a las claras, la mezcla se bate durante 2-3 minutos.
Se forra una bandeja de horno con papel de hornear, sobre el que se forman dos capas de bizcocho de 20 cm de diámetro. Ambas partes se hornean en el horno a 175°C y a los 10 minutos se intercambian de posición. Pasados 10-12 minutos, las capas de bizcocho se espolvorean con azúcar y se voltean hasta que se enfríen por completo. Se retira el papel de hornear, la primera capa se unta con crema y se coloca la segunda. Se debe cubrir todo el pastel con crema, incluidos los laterales, y decorar con láminas de almendra. El pastel se guarda en el frigorífico durante 6-8 horas.
Pan
Ingredientes:
- Harina — 250 g.
- Levadura química — 1 sobre
- Huevos — 4 uds.
- Aceite de oliva — 120 ml.
- Agua — 125 ml.
- Sésamo (decoración).
Se mezclan los ingredientes secos con los líquidos y se combinan. Con unas varillas se eliminan los grumos y se deja reposar durante 15 minutos. Se forra el molde con papel de hornear, se vierte la masa. Por encima se espolvorea con semillas de sésamo. El pan se hornea a 200°C durante 50 minutos.
Bizcocho
Masa:
- harina de almendra — 200 g;
- mantequilla derretida — 120 g;
- azúcar — 150 g;
- huevo — 2 unidades;
- yemas — 2 uds.;
- levadura química — 0,5 cucharadita;
- sal — 0,5 cucharadita.
Glaseado:
- chocolate — 40 g;
- mantequilla (ablandada) — 25 g;
- láminas de almendra (para decorar).
Todos los ingredientes se sacan previamente del refrigerador. La mantequilla se bate con una batidora hasta obtener una textura blanca, se añade el azúcar y se continúa batiendo durante 2 minutos. En un recipiente aparte se separan las yemas de las claras y se añaden a la mantequilla, batiendo sin parar. Pasado 1 minuto se añaden los huevos y se bate hasta obtener una consistencia cremosa. Se añaden la harina, la levadura química, la sal y se mezcla bien.
El molde se forra con papel de hornear (fondo y laterales). En una sartén precalentada a 170°C se hornea el pastel durante aproximadamente una hora.
Para comprobar el punto de cocción, se pincha el centro con una brocheta de madera. La varilla debe salir seca. Se deja enfriar el pastel por completo y se desmolda. Para el glaseado de chocolate, se derrite el chocolate, se mezcla con la mantequilla y se vierte sobre el pastel. Se decora con láminas de almendra (cortar finamente la almendra).
Crepes

Para preparar la masa de los crepes se necesita:
- huevo — 2 unidades;
- leche tibia — 150 ml;
- agua tibia 300 ml;
- harina — 350 g;
- aceite vegetal — 50 ml;
- azúcar — 60 g;
- levadura química — 0,5 sobre;
Preparación
Los ingredientes secos se mezclan por separado de los líquidos y se combinan. Se debe batir la masa hasta obtener una consistencia homogénea y dejar reposar durante 15-20 minutos. Se engrasa y calienta una sartén. La masa reposada se vuelve a mezclar y se vierte en la sartén con la ayuda de un cucharón pequeño. En cada lado se necesitan aproximadamente 1-2 minutos.
Pastel
Masa:
- sal — 1 cucharadita;
- azúcar — 1 cucharada colmada;
- mantequilla — 100 g;
- huevo — 1 ud.;
- líquido frío (leche o agua) — 30 ml.
Relleno:
- ron o licor — 50 ml;
- harina — 25 g;
- pasas 25 g;
- semillas de amapola — 300 g;
- azúcar — 180 g;
- mantequilla — 50 g
- vainillina — 1 sobre;
- yema de huevo — 1 unidad;
- clara de huevo — 2 uds.
Preparación:
- Se mezcla la harina con el azúcar y la sal, se añade la mantequilla ablandada y el huevo. En un hilo fino se vierte el líquido frío y se amasa la masa. La bola obtenida se cubre con film transparente o se coloca en una bolsa de plástico para enfriar en el refrigerador durante 30 minutos.
- Para el relleno, se muele la amapola en una batidora para que desprenda su sabor. Luego se incorporan el azúcar, el azúcar glas y la vainillina. Se añade la mantequilla derretida a la mezcla obtenida y las pasas remojadas en ron. Por separado, se baten las claras a punto de nieve y se incorporan gradualmente al relleno.
- La masa enfriada se divide en 2 partes iguales y se estiran láminas de 1 cm de grosor. El molde se forra con papel de hornear. En el fondo se coloca la primera capa, se extiende el relleno encima y se cubre con la segunda capa.
- Se unta el pastel con yema de huevo y se hornea durante 30-35 minutos a 190°C.
Bizcocho «Gioconda»
Ingredientes principales:
- harina de almendra — 150 g;
- mantequilla clarificada — 40 g;
- huevo — 4 uds.;
- claras de huevo — 4 uds.;
- azúcar — 4 cucharadas soperas.
El horno debe precalentarse a 180°C con antelación.
En la batidora se baten los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos (normalmente hasta 10 minutos) y se añade la harina previamente tamizada. Es importante mezclar la masa con cuidado con una espátula de silicona de abajo arriba. En un recipiente aparte se baten las claras con el azúcar hasta que formen picos firmes y se incorporan gradualmente a la masa. Se vierte la mantequilla y se amasa hasta que esté homogéneo.
Para hornear se puede usar cualquier molde: de silicona o desmontable sin fondo. Se cubren el fondo y los bordes con papel de hornear y se vierte la masa. El bizcocho se hornea durante 20-30 minutos. No se debe abrir la tapa durante unos 15 minutos para que no se hunda. Se puede comprobar si está listo con una brocheta de madera (al pinchar el bizcocho, la brocheta sale seca y sin masa pegada).
La «Joconde» se saca del horno y se deja reposar 5-7 minutos, luego se desmolda (se pasa un cuchillo alrededor de los bordes), se retira el molde y se enfría completamente. Se envuelve el bizcocho en film transparente y se deja en la nevera toda la noche.
Tortitas de requesón

Para preparar los syrniki de almendra necesitará:
- huevo — 2 unidades;
- requesón — 500 g;
- sal — 1 cucharadita rasa;
- aceite vegetal — 4 cucharadas soperas;
- azúcar — 1 cucharada colmada;
- harina de almendra — 250 g.
En un recipiente poco hondo se mezclan el huevo, el requesón y el aceite. En otro recipiente aparte se mezclan los ingredientes secos. Se unen las mezclas y se amasa la masa. Se espolvorea la encimera con azúcar glas, se prepara un bol con agua fría para las manos, se engrasa una sartén con aceite y se calienta.
Se humedecen las manos y se forman los syrniki (en forma de disco), se rebozan en harina, se sacude el exceso y se fríen en una sartén hasta que estén dorados. Se terminan en el horno a 180°C durante 6 minutos. Se sirven los syrniki con crema agria y bayas.
Gofres
Ingredientes necesarios:
- mantequilla — 60 g;
- huevo — 1 unidad;
- almendra molida — 75 g (puede necesitarse más);
- azúcar granulado — 50 g;
- requesón (de grano) — 85 g;
- queso fresco para untar — 50 g.
Preparación:
- En un recipiente poco hondo se desmenuza el requesón, se añade el azúcar, el queso fresco y se incorpora la mantequilla, se mezcla bien, se añade el huevo y la harina de almendra. La consistencia de la masa es de crema agria espesa. La masa no es homogénea (si se desea, se puede batir con una batidora de mano).
- Calentar la gofrera. Con un pincel untar la superficie con aceite vegetal. Se coloca la masa uniformemente en la gofrera eléctrica y se hornea hasta que esté dorada (normalmente 2-3 minutos por cada lado). Se pueden servir los gofres de almendra con mermelada, nata y bayas frescas.
¿Con qué se puede sustituir la harina de almendras en repostería?
Si no es posible adquirir harina de almendra, se puede sustituir por harina de trigo. Sin embargo, la consistencia y el aroma del plato terminado serán muy diferentes.
Si en las elaboraciones es imprescindible el aroma a frutos secos, se añaden a la masa:
- aceite de almendra y de frutos secos;
- licor de Amaretto o Disaronno;
- concentrado de vainilla;
- nuez molida (1:2, donde 1 es parte de nueces y 2 es harina de trigo).
Estos componentes acercarán el aroma del horneado al original, conservando la ternura y suavidad propias de la harina de almendra.
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