Col romanesco: propiedades beneficiosas y contraindicaciones
El romanesco es una col de aspecto inusual y beneficiosa por su composición. Es un producto dietético, de fácil digestión. Este cultivo hortícola es un híbrido de coliflor y brócoli; se cultiva en regiones cálidas con riego moderado y utilizando abono alcalino.
- Qué es el romanesco
- Especies
- Composición y contenido calórico
- Propiedades beneficiosas de la col romanesco
- Perjuicios y contraindicaciones
- Cómo elegir y conservar
- Cómo cocinar la col romanesco: recetas
- Ensalada de col
- Tortilla de romanesco
- Crema de coliflor
- Inflorescencias rebozadas
- Col coral horneada con queso
- Ensalada de verduras saludable
- Romanesco horneado con leche y queso
- Aperitivo de alcaparras, romanesco, coles de Bruselas y coliflor
- Romanesco en salsa sabayón
- ¿Se puede comer la col romanesco cruda?
- Cómo cultivar la col romanesco
- Datos interesantes
Qué es el romanesco
Este cultivo pertenece a la familia de las coles. Se cultivó en Italia y se perfeccionó en los Países Bajos. La cabeza consiste en brotes de color verde claro que crecen en espiral y le dan a la planta un aspecto extraterrestre. Las inflorescencias están rodeadas de hojas.
Se consume solo la cabeza de este cultivo hortícola; su sabor recuerda al de las algas marinas. No tiene olor fuerte ni amargor. El producto es dulce con toques de nuez y crema. Esta col también se conoce como col coral; contiene mucha fibra dietética, minerales y vitaminas. Las cabezas pueden tener diferentes tamaños y pesos. Por lo general, pesan no más de 0.5 kg. Cuanto mejor sea el cuidado, más grande será la col.
Especies
Existen varias variedades principales de romanesco:
- Copa Esmeralda. Variedad de maduración media. El peso de la col es de aproximadamente 500 g.
- Perla. Maduración media-tardía, peso aproximado de 800 g.
- Puntoverde. La col es bastante grande, hasta 1.5 kg. Esta variedad se caracteriza por una maduración media.
- Verónica. Al igual que la variedad anterior, la maduración es media, el peso de las cabezas de col es el máximo de todas las variedades, aproximadamente 2 kg.
Composición y contenido calórico
El producto es bajo en calorías, en 100 g contiene solo 30 kcal. Los hidratos de carbono, proteínas y grasas son 4.2, 2.5, 0.3 g respectivamente. En el romanesco están presentes agua, fibra dietética, ceniza, almidón, fitoncidas, ácidos grasos orgánicos e insaturados.
La composición vitamínica incluye vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B4, B5, B6, B9), A (y su provitamina), E, C, H, K. En cuanto a minerales, están presentes fósforo, sodio, zinc, potasio, manganeso, magnesio. Además, la col contiene hierro, cobre, selenio, flúor, calcio.
Propiedades beneficiosas de la col romanesco

- Esta verdura no provoca reacciones alérgicas y ayuda a eliminar el sabor metálico en la boca; restaura la sensibilidad de las papilas gustativas en caso de alteraciones del gusto.
- El producto contribuye a detener los procesos de putrefacción y fermentación en el intestino, fortalecer los dientes y huesos, y restaurar las células en procesos inflamatorios.
- La col se incluye en el menú dietético para combatir la obesidad.
- También se consume romanesco para mantener el funcionamiento normal de los riñones, el hígado, el páncreas y la glándula tiroides.
Los médicos recomiendan incluir la col romanesco en la dieta durante el embarazo, ya que contiene mucho ácido fólico. Durante el embarazo, la necesidad de un nivel elevado de esta sustancia aumenta. La ingesta de ácido fólico se inicia al planificar el embarazo y continúa hasta su término, consumiendo además alimentos que contengan este componente.
Las propiedades beneficiosas son las siguientes:
- Mejora de la circulación cerebral. Gracias a la influencia positiva sobre el funcionamiento del órgano principal del sistema nervioso central, llega más oxígeno a las células.
- Fortalecimiento del músculo cardíaco. Al consumir el producto, el organismo recibe sustancias importantes para el corazón: vitaminas B, K, omega-3. Como resultado, se normaliza el ritmo cardíaco.
- Protección contra el daño de los radicales libres. La col de este tipo contiene antioxidantes y fibra. Al introducir la verdura en la dieta, se reduce el riesgo de desarrollar procesos oncológicos.
- Protección contra enfermedades infecciosas. Los minerales, vitaminas y antioxidantes aumentan las defensas del organismo, necesarias para combatir los microorganismos dañinos.
- Normalización del nivel de azúcar, eliminación del colesterol malo. La fibra ayuda a normalizar el contenido de estas sustancias en la sangre.
- Mejora de la visión. La vitamina A contribuye a restaurar el estado saludable del órgano de la visión. Las inflorescencias en espiral contienen grandes cantidades de esta vitamina. Con un nivel suficiente de vitamina, se previene la degeneración de la mácula en la retina.
- Restauración de las funciones alteradas del sistema digestivo. Las fibras alimenticias de la col ayudan a regular el funcionamiento de los órganos del tracto digestivo y favorecen la eliminación suave de toxinas y metales pesados.
- Estimulación de la circulación sanguínea. El hierro se dirige a activar la producción de glóbulos rojos, como resultado se restablece el proceso completo de suministro de oxígeno a los tejidos y órganos.
- Fortalecimiento del sistema nervioso. Los componentes del producto ayudan a combatir el estrés y el insomnio.
La potente composición vitamínico-mineral contribuye al desarrollo de los siguientes efectos:
- aceleración del metabolismo;
- limpieza parcial del organismo del colesterol malo y sustancias tóxicas;
- aumento de la elasticidad de las paredes vasculares, fortalecimiento de los vasos;
- normalización de la coagulación sanguínea;
- mejora del estado en caso de diarrea, estreñimiento, hemorroides;
- fortalecimiento de la placa ungueal, dar un aspecto saludable al cabello;
- restauración de la microflora intestinal;
- protección contra enfermedades oncológicas, aterosclerosis, procesos patológicos en los pulmones;
- inhibición de los procesos de formación y desarrollo de células tumorales;
- eliminación de los trastornos de la coagulación sanguínea.
Si se consume romanesco con regularidad, al organismo le resultará más fácil combatir los agentes infecciosos. Además, se acelerará el proceso de recuperación de las zonas cutáneas dañadas.
Si el niño no tiene problemas de salud, el romanesco se introduce como alimento complementario a partir de los 8 meses. Dado el atractivo aspecto de la verdura, es probable que el pequeño la coma con gusto a edades más avanzadas.
Perjuicios y contraindicaciones
La col romanesco no siempre es beneficiosa para el organismo. Su consumo puede causar ciertos perjuicios en personas propensas a la flatulencia y predispuestas a la diarrea (si se introduce el producto con precaución en la dieta, es posible que no surja el problema). Lo mismo ocurre con personas que padecen enfermedades cardíacas agudas y trastornos graves de la tiroides.

Existen una serie de contraindicaciones:
- Enfermedades cardíacas agudas. Es necesario evitar todos los alimentos que contengan fibra dietética, ya que aumentan la presión en los vasos sanguíneos.
- Trastornos graves de la tiroides (puede empeorar el estado).
- Intolerancia individual a los componentes del producto. Es poco frecuente, pero puede desarrollarse una reacción alérgica.
- Tendencia a trastornos del sistema digestivo, como flatulencia, diarrea e hinchazón abdominal. En estos casos, se puede mantener la col en la dieta, pero no cruda, sino cocinada. Se puede hervir y estofar. No se recomienda freírla, porque así se destruyen las sustancias beneficiosas.
Si se consume en exceso, la col perjudica incluso a las personas sanas. Aparecen consecuencias desagradables como flatulencia, hinchazón y diarrea. Si estos trastornos se observan incluso cuando el producto está presente en la dieta con poca frecuencia y en cantidades moderadas, es mejor someterlo a tratamiento térmico. Además, para que la verdura se digiera mejor, no debe combinarse con carne grasa, legumbres ni setas.
Cómo elegir y conservar
Al ir a la tienda o al mercado, hay que examinar la col con atención:
- La pieza seleccionada no debe estar deformada. La forma es piramidal, sin daños ni magulladuras.
- Las hojas son frescas, no están rizadas en el corte, sin manchas.
- La superficie de las piezas no está cubierta de nieve artificial ni hielo picado.
El romanesco se puede adquirir no solo fresco, sino también en conserva. Hay que tener en cuenta que, una vez recolectada, la verdura no se puede conservar mucho tiempo en el frigorífico, porque se estropea rápidamente. Pero se puede congelar, y así se conservarán todos los nutrientes. Gracias a la congelación profunda, se puede consumir esta saludable col en cualquier época del año.
Cómo cocinar la col romanesco: recetas
Este tipo de col se utiliza ampliamente en la cocina. Se estofa, se hornea, se hierve, se fríe (pero no mucho tiempo y añadiendo poca cantidad de aceite), se cocina a la parrilla y al vapor. Esta verdura inusual se consume sola y se utiliza para preparar guisos, ensaladas, aperitivos, guarniciones y sopas. Gracias a la adición de un ingrediente como el romanesco, los platos adquieren un agradable sabor cremoso y a nuez.

La col romanesco se combina con mariscos, pescado, carnes magras (pavo, pechuga de pollo), otras verduras y se utiliza como decoración original. Se complementa con fuentes de carbohidratos complejos (trigo sarraceno, pasta integral, quinoa, arroz integral). La verdura se cocina igual que la coliflor, pero se digiere más fácilmente. Se conocen muchas recetas para preparar romanesco como plato independiente con un sabor peculiar.
Ensalada de col
Ingredientes:
- col – 1 cabeza;
- pavo (filete) – 300 g;
- zanahoria, cebolla, pimiento morrón – 1 ud. cada uno;
- ajo – 1 diente.
Preparación:
- El filete se corta y se coloca en la sartén. Los trozos pequeños de pavo se cocinan a fuego mínimo mediante el método de estofado.
- La carne se estofa durante 15 minutos; durante la cocción, se añaden las verduras cortadas.
- Paralelamente, durante 15 minutos (no más, de lo contrario la verdura se deshará), el romanesco se hierve en agua salada. La col debe quedar blanda pero firme. Luego se enfría y se separa en ramilletes.
- Todos los productos se combinan, se añade sal y pimienta al gusto, y se mezcla. El ajo se agrega a la ensalada al final.
Tortilla de romanesco
Es un plato sustancioso y saludable, se prepara rápidamente. Es una excelente opción para el desayuno. Lo importante es preparar los champiñones y la col la noche anterior.
Ingredientes:
- col – 150 g;
- queso – 50 g;
- champiñones – 3–5 uds.;
- huevos – 4 uds.;
- tomates – 2 uds.;
- harina – 1 cucharada;
- cebolla – media;
- salsa de soja y especias – al gusto.
Preparación:
- La col se separa en ramilletes y se hierve en agua con sal durante 5 minutos.
- Los champiñones se escaldan con agua hirviendo. En esta receta se usan champiñones (las setas ostra también solo requieren escaldado), pero se pueden usar otros hongos y hervirlos durante 15 minutos.
- Los champiñones fríos se cortan en láminas, la cebolla se pica en cubos, los tomates se cortan en rodajas.
- Los huevos se baten, luego se añaden especias, harina, queso y se mezcla hasta homogeneizar.
- La cebolla ligeramente salteada se mezcla con los tomates y se mantiene al fuego hasta que se evapore el líquido.
- Se echan los champiñones y la col en la sartén. Se mezclan los ingredientes.
- Pasado 1 minuto, se vierten los huevos y se cocinan a fuego mínimo hasta que estén listos (se necesitan unos 7 minutos).
Crema de coliflor
Ingredientes:
- romanesco – 1 cabeza;
- zanahoria, patata, cebolla, pimiento morrón – 1 ud. cada uno;
Preparación:
- La col se hierve, el producto frío se divide en partes. No se tira el agua, aún será útil.
- Las demás verduras se pelan y se cortan en cubos. Se combinan con el romanesco y se echan en una cacerola de fondo grueso, donde previamente se ha vertido aceite vegetal. El contenido de la sartén se rehoga a fuego mínimo.
- A las verduras se les añade el agua de la col y se cocinan unos 10 minutos.
- Con la batidora, el contenido de la cacerola se convierte en puré.
Inflorescencias rebozadas
La col queda blanda y tierna por dentro, y por fuera se forma una costra crujiente. Se cocina en abundante aceite. Es un plato calórico pero sabroso.
Ingredientes:
- col – 1 cabeza;
- Harina – 3 cucharadas;
- huevos – 3 uds.;
- especias.
Preparación:
- Los ramilletes de col se hierven durante 4 minutos, luego se transfieren a agua helada.
- Se prepara el rebozado. Los ingredientes restantes se mezclan hasta homogeneizar.
- En una sartén honda se vierte abundante aceite y se calienta; solo después de esto se procede a freír el producto.
- La col se sumerge en la masa (rebozado) y se coloca en la sartén durante 20–30 segundos. Para eliminar el exceso de grasa, el producto terminado se coloca en un escurridor.
Esta col puede consumirse con puré de patatas o arroz hervido. Es un buen acompañamiento para la carne.
Col coral horneada con queso
Ingredientes:
- una cabeza de coliflor;
- harina – 2 cucharadas;
- mantequilla – 30 g;
- leche – 1 taza;
- aceite vegetal para engrasar la bandeja del horno;
- hierbas – al gusto;
- queso rallado para formar una costra dorada.
Preparación:
- Las inflorescencias se sumergen en agua hirviendo con sal durante 10 minutos.
- En una sartén se derrite la mantequilla, luego se añade harina y se fríe durante aproximadamente 1 minuto.
- Se vierte la leche en pequeñas porciones, removiendo constantemente la mezcla. Si no se remueve la salsa, se formarán grumos.
- Sobre la bandeja del horno se vierte suficiente aceite vegetal y se extiende por toda la superficie.
- Se coloca la col cocida, se añade la salsa, luego las hierbas y el queso. Se cocina hasta que aparezca una costra apetitosa.
Ensalada de verduras saludable
Lo principal es elegir un producto de calidad. Debe ser firme, de color verdoso, sin manchas negras. Para que la ensalada sea lo más saludable posible, se recomienda usar aceite vegetal como aliño. Puede mezclarse con ingredientes adicionales como zumo de limón, especias, mostaza.
Ingredientes:
- col – 1 cabeza pequeña;
- pimiento morrón, tomate – 1 unidad de cada;
- daikon – 150 g;
- una rodaja de limón;
- aceite vegetal – 1–2 cucharadas;
- zumo de limón – 1 cucharada;
- mostaza en grano – 3 cucharadas;
- eneldo – aproximadamente 6 ramitas;
- pimienta, sal.
Preparación:
- Las inflorescencias se hierven en agua hirviendo a la que se ha añadido limón (una rodaja). Según el tamaño, se cuecen durante 3–5 minutos.
- Se escurre la col en un colador y se mantiene bajo agua fría corriente hasta que enfríe.
- Antes de añadir el ingrediente a la ensalada, se seca con servilletas de papel.
- Se procede a preparar la salsa. Para ello se toma un bol hondo. Se mezclan el zumo, el aceite y la mostaza.
- Se pela el daikon y se corta en tiras finas, se añade al bol con la col.
- Se limpia el pimiento de semillas y también se corta en tiras. Se hace lo mismo con el tomate. Se colocan los ingredientes en el bol. También se añade hierba picada. Puede usarse no solo eneldo, sino también apio, albahaca, perejil.
- Se sazona el plato con pimienta y sal al gusto, se mezcla junto con el aliño. Se consume inmediatamente después de prepararlo, ya que al almacenarse el sabor se deteriora.
Romanesco horneado con leche y queso
Esta receta puede utilizarse para preparar una cena sustanciosa pero ligera.
Ingredientes:
- cabeza de col – 1 unidad;
- queso duro – 100 g;
- leche – 250 ml;
- harina – 2 cucharadas;
- hierbas italianas y sal – al gusto.
Preparación:
- La cabeza cocida durante 10 minutos se separa en inflorescencias. Se puede hervir el producto directamente en forma de inflorescencias, reduciendo el tiempo de cocción a 5 minutos.
- En una sartén seca se vierte la harina y se tuesta hasta que esté dorada.
- Se vierte la leche en un chorro fino, removiendo bien el contenido de la sartén para evitar grumos.
- A la mezcla homogénea se añade queso duro rallado. Se remueve la salsa hasta que el queso se haya derretido por completo y se mezcla con las hierbas.
- Se coloca la col en el molde y se distribuye la salsa uniformemente.
- El plato se cocina durante unos 15 minutos a la temperatura más alta posible.
Aperitivo de alcaparras, romanesco, coles de Bruselas y coliflor
La receta está calculada para 6 raciones. Los ingredientes se aliñan con aceite de mostaza.
Ingredientes:
- coles de Bruselas – 350 g;
- coliflor, romanesco – 150 g cada uno;
- limón – 1 pieza;
- mantequilla – 4.5 cucharadas;
- mejorana – 2.5 cucharadas;
- alcaparras – 1.5 cucharadas;
- mostaza en grano – 1.5 cucharaditas;
- pimienta, sal marina – al gusto;
- ajo (dientes) – 1.5 unidades.
Preparación:
- Se machaca bien el ajo con la sal, se mezcla con las alcaparras, la mantequilla ablandada, la pimienta, la mostaza, la mejorana y la ralladura de limón.
- Se corta la parte inferior de los cogollos. La col se corta en trozos, según su tamaño.
- Se vierte agua en una cacerola, se sala y se lleva a ebullición. Primero se echan las coles de Bruselas, después de 3 minutos el resto de las variedades. Pasados 5 minutos, se retiran las verduras del agua.
- Todos los componentes se mezclan con la mantequilla obtenida en el primer paso.
Romanesco en salsa sabayón
Esta variedad de col es sabrosa por sí misma; la salsa de huevo y limón solo realza el sabor de la verdura y permite hacerla aún más especial.
Ingredientes:
- col – 0.5 kg;
- limón – 1 pieza;
- yemas – 6 unidades;
- almendras – 5 unidades;
- vino blanco – 1 vaso;
- azúcar – 2 cucharadas soperas;
- sal – al gusto.
Preparación:
- Las inflorescencias de la col coral se cocinan al vapor durante 7 minutos.
- Mientras se cocina el ingrediente principal, se prepara la salsa. Para ello, se mezclan las yemas, la ralladura de medio limón y el azúcar.
- Para que la verdura conserve su color, se introduce el recipiente con la col bajo agua fría.
- Se coloca la salsa al baño maría, removiendo constantemente. Luego se exprime el jugo de medio limón en la cacerola y se vierte el vino. A fuego mínimo, se bate el contenido con unas varillas.
- Para que la salsa quede aireada, después de que espese se bate con una batidora.
- Se sala la col, se coloca la salsa y las almendras.
¿Se puede comer la col romanesco cruda?
No es necesario cocinar el romanesco, se puede comer crudo. Esta col es tan bonita que hasta da pena cocerla. En crudo, el producto es crujiente con sabor a nuez. La col se consume con diversas salsas, puede ser tanto una salsa de carne como una salsa cremosa o cualquier otra.
Cómo cultivar la col romanesco
La col romanesco se cultiva prácticamente igual que la coliflor. Para plantar se elige una parcela donde se haya cultivado patata y que reciba suficiente luz solar. Esto se debe a una característica importante: después de las patatas, el suelo queda suelto. No es deseable que los predecesores sean representantes de las brasicáceas, ya que las nuevas plantas podrían contraer sus enfermedades y ser atacadas por las mismas plagas.

El suelo no debe ser ácido. La opción óptima es un suelo alcalino. Antes de plantar las plántulas, los bancales se tratan con cal o ceniza de madera (se utilizan de 200 a 400 g por metro cuadrado). Se puede aplicar compost. Es importante que el suelo tenga suficiente humedad, por lo que el riego debe ser regular. Es especialmente importante cumplir esta regla durante la formación de las inflorescencias.
Para obtener plántulas, las semillas deben sembrarse aproximadamente a finales de abril. En el interior se mantiene una temperatura óptima, el valor máximo posible es +20°C. Cuando ya se observan brotes (su proceso de formación dura aproximadamente 24–28 días), se reduce. Por la noche es necesario mantener +8°C, durante el día +10°C. Se pueden obtener estos valores moviendo las bandejas, por ejemplo, al balcón. Durante el período de cultivo de las plántulas se controla el nivel de iluminación para evitar un estiramiento excesivo de los tallos.
Se plantan en el suelo después de las fuertes heladas primaverales, no antes, es decir, aproximadamente entre 1,5 y 2 meses después de la siembra. Sin embargo, al plantar en campo abierto, se debe tener en cuenta las características del clima local. Los errores cometidos pueden provocar la falta de inflorescencias completas. Para que se formen correctamente, la temperatura debe ser de aproximadamente +17 a +18°C. Se mantiene una distancia de 60x60 cm entre plantas y filas.
La germinación es inferior al 100%, por lo que se utilizan 3 semillas (una grande y dos pequeñas). La cosecha se realiza a principios de otoño. Se recomienda cortar las cabezas por la mañana, cuando aún no se han calentado con los rayos del sol. No se deben dejar demasiado tiempo, ya que las inflorescencias pueden secarse y comenzar a pudrirse.
Datos interesantes
- En Italia se adoran las diversas ensaladas. Como resultado de experimentos en el siglo XV se obtuvo la col romanesco. En otros países, la verdura comenzó a utilizarse en los años 90, cuando los holandeses la perfeccionaron.
- La verdura no solo es valiosa en la cocina, sino también en la ciencia. Con el ejemplo de esta col se explica qué es un fractal, compuesto por partes grandes y pequeñas de aspecto idéntico. Es decir, aquí se aplica el principio de autosemejanza. Si se observa la col romanesco, en su base hay pequeñas flores compuestas por otras iguales pero aún más pequeñas, y estas a su vez por otras aún más diminutas. Sorprendentemente, esta planta surgió de forma natural. Al examinar la col se observa la espiral de Fibonacci, que se despliega desde un punto central. Es una serie numérica en la que cada número posterior es la suma de los dos anteriores. Esta serie es: 2, 3, 5, 8, 13, etc.
- Debido a la inusual forma de la verdura, surgen bromas de que cayó de un platillo volante en algún lugar de Italia.
La col romanesco es de aspecto extraterrestre, con un sabor peculiar y muy saludable. Es un producto ideal para el organismo infantil y la alimentación dietética. Cultivar esta col es difícil; cualquier incumplimiento de la técnica puede llevar al fracaso. Pero si se esfuerza y sigue las reglas existentes, todo debería funcionar. El producto aporta al organismo gran cantidad de nutrientes, favorece la pérdida de peso mediante la eliminación de toxinas y la aceleración de la digestión, y mantiene un aspecto saludable del cabello y la piel. Si no hay contraindicaciones, vale la pena probar esta verdura al menos por su hermoso y llamativo aspecto.
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