¿Quién no debe comer caqui y por qué?
Caqui se conoce desde la antigüedad y se cultiva desde hace siglos. El nombre de la fruta proviene del griego antiguo «alimento de los dioses». Jugosa, aromática, con una pulpa que se derrite en la boca, conquista enseguida los corazones de quienes la prueban por primera vez. Una leve nota astringente en el sabor le aporta un toque picante. Sus beneficios para la salud son grandes, pero resulta que hay una serie de situaciones en las que esta fruta está contraindicada o se puede disfrutar en cantidades muy modestas.

Propiedades beneficiosas del caqui
Esta variedad se cultiva desde hace mucho tiempo; se han desarrollado más de 500 variedades con diferentes propiedades de sabor. Existen variedades cultivares e híbridos, sin que haya una diferencia sustancial en la composición de los frutos. Todos contienen:
- taninos;
- carotenoides;
- vitaminas C, E, D, K, PP, grupo B;
- luteína;
- licopeno;
- colina;
- tanino;
- magnesio;
- calcio;
- silicio;
- potasio;
- fósforo;
- boro;
- hierro;
- yodo.
Así como otros microelementos beneficiosos en distintas proporciones. Su valor calórico es de 67 kcal, lo que lo convierte en un importante producto dietético. Tal riqueza habla del extraordinario valor de la fruta. Sin embargo, existe una lista de contraindicaciones bastante serias para su consumo.
Restricciones y contraindicaciones del consumo de caqui
Es una lástima renunciar a semejante exquisitez, más aún teniendo en cuenta la variedad de caquis disponibles en los mostradores, pero la salud es más importante. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que no se debe abusar del caqui en personas diagnosticadas con diabetes mellitus, ya que la pulpa contiene muchos azúcares de rápida absorción. Asimismo, las personas con problemas de control de peso y metabolismo en general deben consumir esta fruta con precaución debido al contenido de ciertos elementos que influyen en estos procesos. No se recomienda incluir el producto en la dieta en caso de:
- estreñimiento;
- espasmos intestinales;
- niños menores de 10 años;
- riesgo de obstrucción intestinal;
- colelitiasis;
- reacciones alérgicas;
- enfermedades renales y de la vejiga.
Debe tenerse en cuenta: El alto contenido de ácidos puede suponer un riesgo para el esmalte dental débil, por lo que después de comer se recomienda enjuagar la boca con un líquido especial o con agua corriente. Para evitar problemas estomacales, no es aconsejable combinar el caqui con leche ni siquiera con agua.
Al elegir las frutas, se prefiere las completamente maduras, ya que contienen menos tanino, que actúa como agente aglutinante. El sabor de estas frutas también es mucho más profundo y rico. No debe privarse por completo del placer de disfrutar del sabor del caqui, pero todo debe ser con moderación, en función del propio bienestar.
Importante: toda la información en el sitio web se proporciona únicamente con fines informativos. Antes de aplicar cualquier recomendación, consulte a un especialista cualificado. Ni la redacción ni los autores se hacen responsables de cualquier posible daño causado por los materiales.
