Higo seco: propiedades beneficiosas y contraindicaciones
El higo seco es sabroso y saludable. A diferencia de muchos otros productos saludables, se conserva muy bien, por lo que está disponible casi en cualquier momento.
- ¿Por qué el higo seco huele a yodo?
- Composición y contenido calórico
- Propiedades beneficiosas del higo seco
- Beneficios generales
- Para mujeres
- Para hombres
- Durante el embarazo
- Durante la lactancia
- Para los niños
- Para adelgazar
- ¿Qué higo es más saludable: el seco o el fresco?
- El higo seco en la medicina
- Para la diabetes
- Para la pancreatitis
- Para la gastritis
- Para el estreñimiento
- Para la tos
- Recetas de la medicina tradicional a base de higo seco
- Uso en cosmetología
- Mascarilla rejuvenecedora
- Mascarilla para piel grasa
- Loción hidratante
- Mascarillas capilares
- Uso en la cocina
- Perjuicios y contraindicaciones
- Cómo elegir y conservar el higo seco
- Cómo comer correctamente el higo seco
- Cuántos se pueden comer al día
- ¿Es necesario lavarlas antes de consumirlas?
- Cómo secar higos en casa
- ¿Qué se puede preparar con higo seco?: recetas
- Compota
- Mermelada
- Datos interesantes sobre el higo
¿Por qué el higo seco huele a yodo?
Tanto el higo fresco como el seco contienen yodo. Sin embargo, en el segundo caso su contenido es considerablemente mayor. Es por ello que el higo seco huele notablemente a yodo. A veces la gente dice que tiene olor a medicamentos, pero se refieren precisamente al yodo. No hay nada de malo en ese olor, y el higo seco es en general más saludable que el fresco, ya que contiene más vitaminas del grupo B, fósforo, sodio y hierro. No obstante, las personas que padecen enfermedades del sistema endocrino deben consumirlo con precaución.
Composición y contenido calórico
El valor energético del higo seco es mucho mayor que el del fresco. Es de 257 kcal por 100 g. Pero sus frutos poseen una composición única. Contienen:

- Hierro (30% de la dosis diaria recomendada). Es necesario para el proceso normal de circulación sanguínea. Además, el hierro es un elemento sin el cual no es posible una intensa actividad mental. Durante mucho tiempo, las manzanas fueron consideradas las campeonas en contenido de hierro. Sin embargo, en el higo seco este elemento está presente en mayor cantidad. Por eso sus frutos se recomiendan a quienes padecen anemia ferropénica, así como a los niños para un buen rendimiento escolar.
- Potasio. Es un elemento que mejora el estado del sistema cardiovascular y nervioso. En 200 g de higo se encuentra el 35% de su dosis diaria recomendada.
- Calcio. Elemento que desempeña un papel importante en el fortalecimiento de los huesos; también es necesario para la salud de los dientes y las uñas (30% de la dosis diaria recomendada en 100 g de higo).
- Triptófano. Es un aminoácido necesario para la producción de vitamina B3 y melatonina. Son estas sustancias las que proporcionan un sueño reparador.
- Ácidos grasos y fenoles. Ayudan a prevenir enfermedades oncológicas de la piel.
- Elementos como el magnesio, fósforo, cobre y yodo. Son necesarios para asegurar los procesos metabólicos normales. El yodo también es muy importante para mantener un buen estado psicoemocional y la actividad mental.
Además, el higo seco contiene más proteínas y azúcar que el fresco. Si en los frutos crudos el contenido de proteína es de hasta el 1% y el de carbohidratos del 15–23% según la variedad, tras el secado estos valores aumentan al 3–6% y 40–70% respectivamente. Además, en este caso los carbohidratos están representados por glucosa y sacarosa.
El higo contiene una gran cantidad de fibra soluble. Las fibras incluyen sustancias que reducen el nivel de colesterol «malo» en la sangre. Esto convierte a los higos secos en un excelente preventivo contra la insuficiencia venosa y la hipertensión. Además, gracias a la fibra, también tiene un efecto laxante.
Propiedades beneficiosas del higo seco
Beneficios generales
Estas frutas desecadas tienen múltiples propiedades beneficiosas. Por ejemplo, el higo seco:
- Mejora el estado psicoemocional.
- Reduce la presión arterial y fortalece las paredes de los vasos sanguíneos.
- Normaliza los procesos digestivos, también gracias al alto contenido de pectina. Puede usarse como un laxante suave.
- Aporta energía al organismo, aumenta el rendimiento y alivia la fatiga crónica.
- Tiene un ligero efecto diurético sin eliminar el potasio del organismo.
- Beneficia el estado del sistema inmunitario.
Por último, el higo seco es muy sabroso. Puede ser una excelente alternativa a los caramelos y dulces tradicionales.
Para mujeres
El higo contiene sustancias que pueden prevenir enfermedades oncológicas. En concreto, hay estudios que demuestran que el consumo regular de higos secos reduce casi en un 50% el riesgo de desarrollar tumores malignos de mama. Esto se consigue gracias a la normalización de los niveles de estrógeno.
Además, el higo seco es beneficioso para las mujeres durante la menopausia. Esto se debe a que en esta etapa aumenta el riesgo de osteoporosis. Pero el consumo de higos ayuda a prevenir este problema, ya que estos frutos contienen mucho calcio, incluso más que los productos lácteos. Y esto es especialmente importante en combinación con el fósforo, que potencia su efecto.
Para hombres
Desde tiempos ancestrales, el higo seco se ha utilizado para tratar la disfunción eréctil. Esto se debe a que este fruto contiene mucho hierro y otros elementos que mejoran la irrigación sanguínea. Además, el calcio, el magnesio y el potasio aportan fuerza y vitalidad, aumentan la resistencia y benefician el estado del sistema reproductivo. Es más, el magnesio es necesario para la producción de hormonas masculinas, incluida la testosterona.

Además, el higo seco contiene mucho zinc, y este elemento tiene un efecto antiinflamatorio. Gracias a ello, los frutos pueden consumirse como prevención de la prostatitis.
Para que el consumo de higo seco dé resultados, se recomienda remojar 2–3 frutos durante la noche en leche desnatada y comerlos por la mañana en ayunas.
Durante el embarazo
Es muy importante que las futuras mamás reciban durante la gestación todas las vitaminas y minerales necesarios para el correcto desarrollo físico del feto. Desde este punto de vista, los higos secos son muy importantes. Contienen mucha vitamina B, así como ácido fólico, sustancias necesarias para el desarrollo del sistema nervioso. Además, basta con consumir 2-3 frutos al día para obtener las vitaminas y minerales necesarios y normalizar la digestión. Para las futuras mamás es una excelente prevención del estreñimiento, un problema que muchas mujeres experimentan durante el embarazo.
Ciertamente, es un producto bastante calórico, pero se puede consumir como tentempié: es mucho más saludable que los bollos y caramelos con un valor energético equivalente. Además, un par de frutos sacia muy bien el hambre, y en esa cantidad el producto no contiene tantas calorías.
Sin embargo, en caso de diabetes gestacional (una forma específica que desaparece tras el parto) no se deben consumir higos, por lo que es mejor consultar con el médico que lleva el embarazo.
Durante la lactancia
En el periodo postparto, los higos secos son muy importantes porque ayudan a aportar al cuerpo de la madre vitaminas y minerales, de los que la mujer suele tener una gran carencia en esta etapa. Además, los higos tienen la ventaja de que apenas provocan reacciones alérgicas, salvo en casos de intolerancia individual.
No obstante, una madre lactante debe introducir estos frutos en su dieta con mucha precaución. Su alto contenido en fibra puede provocarle hinchazón abdominal, y el niño también podría presentar una reacción similar. Por ello, los higos se incorporan a la alimentación literalmente de uno en uno, y siempre se debe vigilar el estado digestivo del bebé.
Para los niños
Los higos secos tienen numerosas propiedades beneficiosas. Contienen potasio, calcio, hierro, magnesio y otros elementos. Se los debería dar a los niños para prevenir enfermedades del sistema respiratorio, incluidos los pulmones. Los higos secos calentados con leche son uno de los remedios más eficaces contra la tos, y se pueden administrar incluso a niños pequeños. Además, al igual que las pasas y las ciruelas pasas, los higos pueden ser un excelente remedio contra el estreñimiento.
A los niños mayores de dos años se les dan higos junto con papillas, requesón o como golosina por sí solos. Antes de esa edad, se pueden utilizar en forma de decocción.
Para adelgazar
Aunque los higos se consideran un producto calórico, en realidad son beneficiosos para la pérdida de peso. Los dietistas suelen recomendar los frutos crudos de la higuera, ya que contienen menos azúcar y más agua. Sin embargo, si no existen contraindicaciones como la diabetes, también se pueden utilizar los frutos secos.
Contienen una gran cantidad de fibra. Esta influye favorablemente en la peristalsis intestinal y la estimula de la manera más suave y segura, lo que ayuda a prevenir el estreñimiento. Pero para la pérdida de peso es importante que, al mismo tiempo, las toxinas se eliminan más rápidamente del organismo, mejora la absorción de nutrientes de los alimentos y se regula el metabolismo lipídico. Todo ello permite deshacerse de los kilos de más. Además, a diferencia de otros métodos para lograr el objetivo, este proporciona un resultado estable.
Los higos secos se utilizan con frecuencia en programas de desintoxicación. Por ejemplo, se prepara el siguiente remedio: por cada 100 g de higos secos se toma la misma cantidad de pasas y orejones, así como 100 g de hierba sen. Todas las frutas secas se trituran en una batidora, mientras que la hierba se vierte con 1 litro de agua hirviendo y se deja reposar durante dos horas. Luego se cuela la infusión de hierbas y, antes de que se enfríe por completo, se mezcla con las frutas secas trituradas. El remedio se mantiene en un lugar cálido durante 10–12 horas, y por la mañana ya está listo para su consumo: 1 cucharada cada noche antes de cenar. Así, cada mañana el organismo realizará una limpieza natural. El tratamiento dura una semana. Durante este tiempo se pueden perder hasta 3 kilos de más.
¿Qué higo es más saludable: el seco o el fresco?
No se puede responder a esta pregunta de manera inequívoca. Por un lado, el higo fresco contiene más agua y menos azúcares. Además, sus frutos ocupan más espacio en el estómago, lo que permite saciar el hambre más rápidamente. Si se trata del consumo de higos en casos de diabetes o para una dieta terapéutica, los frutos frescos serán más beneficiosos.
Por otro lado, la fruta desecada contiene más fibra y un mayor contenido de vitaminas y minerales. Para el tratamiento de enfermedades respiratorias, la eliminación del estreñimiento, el consumo en invierno para fortalecer el sistema inmunológico, así como para incluirla en la dieta de un deportista que realiza entrenamiento de fuerza, la fruta desecada será más beneficiosa.
El higo seco en la medicina
Aunque los beneficios de los higos secos están demostrados desde hace tiempo, no se pueden consumir en todas las enfermedades. También, en algunos casos, no son los propios frutos los que aportan beneficios, sino su decocción. Por ello, antes de incluir higos secos en la dieta, es imprescindible consultar con un médico, especialmente si se padecen enfermedades crónicas del tracto gastrointestinal.

Para la diabetes
Dado que el producto contiene mucha glucosa, en caso de diabetes debe consumirse con precaución. Por supuesto, si de vez en cuando se come uno o dos frutos, no causará un daño especial. Más aún teniendo en cuenta que los higos secos contienen muchas otras sustancias beneficiosas. Pero en general, no se recomienda en la diabetes tipo 1 ni tipo 2. Y no es de extrañar, ya que el índice glucémico del higo es de 62 unidades. Es cierto que la presencia de potasio en su composición permite suavizar los picos bruscos de azúcar, pero, como ya se ha dicho anteriormente, la cantidad máxima es de uno o dos frutos medianos, no más.
Para la pancreatitis
En caso de inflamación del páncreas no se recomienda consumir higos secos (ni en la forma aguda de la enfermedad ni en la crónica). Motivos de la restricción:
- El higo contiene una gran cantidad de fibra gruesa, que no solo irrita el intestino, sino que también aumenta la carga sobre el páncreas, por lo que al final podría provocar una exacerbación de la enfermedad.
- Los frutos contienen mucha glucosa y fructosa. Para su correcta absorción se necesita insulina, y esta hormona es precisamente producida por el páncreas, que ya está sufriendo por la inflamación. Por lo tanto, conviene reducir la carga sobre él.
- En los frutos desecados hay cierta cantidad de ácido oxálico, que también puede provocar una exacerbación de la pancreatitis.
Además, el higo seco se encuentra entre los alimentos bastante calóricos, y en la pancreatitis es muy importante limitar el valor energético de la dieta para no provocar el desarrollo de diabetes mellitus.
Sin embargo, los amantes del higo seco pueden, incluso con inflamación del páncreas, consumir infusiones de estos frutos. Esto ayudará a proporcionar al cuerpo todos los minerales beneficiosos, sin exponerlo al riesgo.
Para la gastritis
Esta enfermedad es un proceso inflamatorio en la mucosa gástrica. Por lo tanto, tanto en la gastritis aguda como en la crónica, no se recomienda consumir los frutos del higo seco por las razones expuestas anteriormente: irritan todos los órganos del tracto gastrointestinal, y el ácido oxálico aumenta la inflamación. Sin embargo, en la gastritis será útil la infusión de estos frutos.
Para el estreñimiento
Esa misma fibra, por la cual no se recomienda comer los frutos del higo seco en la gastritis y la pancreatitis, en este caso se considera una ventaja, ya que precisamente ayuda a mejorar el peristaltismo intestinal y a limpiarlo.
Para la tos
En Rusia y en Europa, en la medicina casera, el higo se considera un excelente remedio para la tos. Normalmente se prepara con leche, y la bebida debe tener suficiente grasa, al menos un 3,2%. Esto es necesario para suavizar las mucosas irritadas. Se vierte la leche en una taza metálica y se calienta a fuego lento. Los frutos secos de higo se lavan primero a fondo y luego se colocan en la leche caliente. Por 1,5 tazas de bebida se toman 1–2 frutos de tamaño mediano. Se lleva la bebida a ebullición y se deja media hora a fuego lento, colocando necesariamente la tapa encima. Durante ese tiempo se evaporará aproximadamente el 30% del volumen de la leche, y al final se obtendrá casi un vaso de remedio para la tos. Hay que esperar a que se enfríe por completo y se infusione; esto ocurrirá en aproximadamente 2–3 horas. Después, se bebe el remedio poco a poco durante el día.
Recetas de la medicina tradicional a base de higo seco
Estos frutos se han extendido ampliamente en la medicina popular, donde se utilizan en enfermedades del sistema respiratorio, cardiovascular, etc. Por ejemplo, se pueden utilizar los siguientes remedios:
- En la traqueítis e incluso en la bronquitis, ayuda el higo con leche preparado según una receta más simple que la descrita anteriormente. Se toman 4–5 frutos secos de higo, se machacan en un mortero, se vierten con un vaso de leche tibia, pero no caliente, y se mezclan. Se recomienda tomar el remedio en dosis de 100 ml cuatro veces al día.
- Para triturar y eliminar cálculos renales, se toman de 3 a 5 higos secos, se vierten en un vaso de agua, se llevan a ebullición, se mantienen a fuego lento durante 5 minutos, luego se aplastan y se muelen en un mortero. La decocción con la pulpa se toma durante el día antes del desayuno, el almuerzo y la cena, dividiendo en porciones iguales en volumen.
- Para el estreñimiento ayuda esta decocción de higos: se vierten 50 g de higos secos (4-5 piezas) en un litro de agua hirviendo, se llevan a ebullición y se dejan a fuego lento durante 30 minutos más. La decocción preparada se enfría, pero no se cuela, los higos se aplastan en un mortero. Este remedio debe beberse tres veces al día, 100 ml cada vez.
- Las bolitas dulces se usan para el tratamiento y la prevención de enfermedades cardiovasculares. Por cada 100 g de higos se toma la misma cantidad de pasas, 0,5 cucharadita de jengibre en polvo, la misma cantidad de nuez moscada rallada con el rallador más fino. Todos los ingredientes se trituran en una batidora y se mezclan hasta obtener una masa homogénea, con la que se forma un rollo. Con un cuchillo afilado se corta en trozos, de los cuales se hacen bolitas de 1 cm de diámetro. Estas bolitas se pueden tomar una por la mañana y otra por la noche.
- Con higos secos se prepara un jarabe universal que se puede usar para la tos, el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, la gripe y las infecciones respiratorias agudas, y problemas digestivos. Se toman 8 higos secos, se trituran, se vierten en un vaso de agua, se lleva la mezcla a ebullición y se cocina a fuego lento durante 20 minutos. Luego se cuela la decocción, se añade un vaso de azúcar y se agrega agua hasta el volumen inicial. Se hierve el jarabe hasta que el azúcar se disuelva. Luego se exprime el jugo de medio limón, se añade 1 cucharadita de jengibre molido o su raíz rallada y se vierte el líquido en un recipiente de vidrio que se cierra con una tapa. El jarabe lo pueden tomar tanto niños como adultos, pero en dosis diferentes. Adultos: 3-4 cucharadas de postre al día; niños: la mitad.
Es interesante que en la higuera no solo los frutos son útiles. Las hojas de higo también contienen valiosas sustancias biológicamente activas y se usan ampliamente en fitoterapia.
Uso en cosmetología
Los higos secos se usan en cosmética con menos frecuencia que los frescos, pero también existen recetas. En la mayoría de los casos, antes de preparar cualquier producto a base de higos, es necesario remojarlos en agua hirviendo o leche caliente durante 15 minutos. Luego se pueden preparar las siguientes mezclas:

Mascarilla rejuvenecedora
Para 2-3 higos secos triturados, se toma una yema cruda de huevo de gallina, 5-10 g de miel de flores y la misma cantidad de aceite de oliva, que si se desea puede sustituirse por aceite de pepitas de uva. Se mezclan todos los componentes y se aplican sobre la piel previamente limpia del rostro y el cuello. Pasados 30 minutos, la mascarilla se retira con agua fría o se retira la mezcla con una servilleta seca humedecida en agua micelar o termal. Esta mascarilla debe usarse durante un mes, con un total de 8 aplicaciones, para obtener el máximo efecto.
Mascarilla para piel grasa
Esta composición ayudará a que la piel del rostro esté más fresca y firme, y además aliviará la irritación, el enrojecimiento y la inflamación. Para la mascarilla, se recomienda verter agua hirviendo sobre un higo seco y mezclarlo con la pulpa de una manzana rallada. A estos ingredientes se añade aproximadamente una cucharada de yogur y un par de gotas de zumo de limón, que ayudará a blanquear la piel. La mezcla se tritura en una batidora, luego se aplica generosamente sobre la piel del rostro. Esta mezcla se mantiene en el rostro durante media hora, después se retira con agua de la forma habitual.
Loción hidratante
El higo en esta preparación potencia sus propiedades hidratantes, haciendo la piel más suave. Para esta receta solo se necesita un higo, que se vierte con un vaso de leche recién hervida. Esta mezcla se deja reposar durante un par de horas, después se cuela. La infusión obtenida se puede conservar en el frigorífico. Con esta preparación se recomienda limpiar la piel del rostro 2 o 3 veces al día. Después se lava con agua simple sin usar cosméticos adicionales.
Mascarillas capilares
Desde la antigüedad, las mujeres han utilizado el higo para el cuidado del cabello. Existen numerosas variaciones sobre este tema, pero en general todas contienen, además de los higos, también leche. Por ejemplo:
- Para el crecimiento del cabello, se recomienda preparar una especie de bálsamo: por cada vaso de leche se toman 2 higos secos. La mezcla se lleva a ebullición, luego se reduce el fuego al mínimo. Se cuece la preparación hasta que se convierta en una masa homogénea. Después se añaden 10 g de miel de flores y la misma cantidad de levadura tradicional (no seca). Esta mezcla se aplica sobre el cuero cabelludo, se coloca un gorro de plástico encima y se deja actuar durante una hora y media, después se retira la mascarilla con champú.
- También hay una versión más sencilla. Para ello, la misma cantidad de higos se tritura, se vierte con un vaso de leche y se hierve a fuego lento. Estando aún tibia, la preparación se aplica sobre las raíces del cabello y se distribuye suavemente por toda la longitud. Esta mascarilla se deja actuar durante una hora, luego se aclara de la forma habitual. Las mascarillas capilares a base de higo ayudan a olvidarse de la caída del cabello, las puntas abiertas, etc. Los mechones se vuelven brillantes, sedosos y elásticos.
Uso en la cocina
El higo seco no solo se puede utilizar para platos dulces, aunque lo más frecuente es añadirlo a la repostería, así como preparar con él compotas y uzvar (bebida de frutas cocidas), combinándolo con cualquier otra fruta deshidratada, como dátiles, ciruelas pasas o manzanas. También se le pueden añadir especias como canela o clavo.
Si el higo seco se remoja en agua, se vierte con agua hirviendo o se calienta al vapor, prácticamente recupera su forma original. El higo rehidratado se puede usar para ensaladas, también combina bien con platos de carne, especialmente al estilo oriental. Es bueno añadir higo a la repostería. Por ejemplo, en Gran Bretaña se prepara un pudín de higo. En el norte de África es popular el cuscús.
En Francia, los higos también gustaron a la gente, como en otros países del Mediterráneo. Se utilizan para diferentes fines, con ellos se prepara un maravilloso postre para la mesa de Año Nuevo: se llama Les quatres mendicants. Es un plato tradicional de Provenza que contiene avellanas, almendras, pasas, pero sobre todo higos.
Perjuicios y contraindicaciones
El higo seco es un producto extremadamente saludable. Sin embargo, contiene muchos hidratos de carbono, hasta el 60%, por lo que en la diabetes mellitus aumentará el nivel de glucosa en sangre. Y con un consumo excesivo, incluso en una persona completamente sana, puede provocar flatulencia, hinchazón abdominal y otras molestias. Además, el higo reduce la coagulación sanguínea, por lo que en algunas patologías relacionadas con este fenómeno, tampoco se debe consumir.
El higo seco está contraindicado en la diabetes mellitus, así como en presencia de patologías inflamatorias del tracto gastrointestinal y úlcera péptica, tanto en forma aguda como crónica. No provoca alergias, pero en caso de sensibilidad individual a las sustancias que contiene, la reacción puede ser muy similar.
Cómo elegir y conservar el higo seco
Como en el caso de cualquier otra fruta seca, la calidad de los higos secos se puede juzgar por su aspecto. Sus frutos deben estar enteros, sin grietas, roturas ni ningún otro daño en su piel a través del cual se vea la pulpa. Además, es mejor comprar higos a granel o en envases transparentes para poder comprobar si hay impurezas extrañas o larvas de insectos y otros parásitos.

Si es posible, se deben sostener los frutos en la mano para asegurarse de que sean lo suficientemente firmes, elásticos y consistentes. Su superficie no debe estar demasiado arrugada; de lo contrario, se trata de higos demasiado secos que han perdido sus cualidades gustativas. Además, habría que cocerlos al vapor, porque de lo contrario estos frutos simplemente no se pueden masticar.
Sin embargo, una superficie demasiado lisa y ligeramente grasa indica que los frutos han sido tratados con aceite vegetal. No hay nada dañino ni terrible en ello, pero desde el punto de vista dietético, los beneficios son mucho menores.
El higo seco de calidad debe tener un tono marrón claro o beige. Sus frutos deben ser mates. Se permite la presencia de una capa blanquecina. No es un producto químico, sino glucosa que ha salido a la superficie. Si, por el contrario, los frutos secos tienen un aspecto demasiado brillante, literalmente dorado, significa que han sido tratados con diversos productos químicos, incluido el ácido sórbico y el dióxido de azufre. A menudo, estos aditivos actúan como conservantes. Si los higos se venden en un envase, el fabricante está obligado a indicar estos ingredientes en la etiqueta (son E 200-202 y E 220).
Si es posible, conviene probar un fruto. Si se nota acidez, habrá que renunciar a la compra, ya que estos higos se han almacenado incorrectamente.
El higo seco tiene una vida útil considerable. Además, es bastante poco exigente. Las condiciones ideales para él, como para otras frutas desecadas, son la oscuridad, la sequedad y el frescor. Esto significa que no debe recibir luz solar directa para evitar procesos de oxidación, y también se necesita una humedad baja y una temperatura estable.
Si se prevé que el higo seco no se almacenará durante mucho tiempo, se puede elegir cualquier recipiente conveniente con tapa hermética. El recipiente puede ser de cualquier material: hojalata, vidrio o cerámica. Es recomendable colocarlo en un armario con cierre, incluso se puede tener en una despensa o en un balcón siempre que esté aislado. Si no hay balcón ni despensa fresca, se puede mantener el higo en un armario de cocina normal, pero asegurándose de que tenga una buena ventilación. Habrá que revisar periódicamente el estado de los frutos en el tarro, ya que puede acumularse condensación. Para evitarlo, es necesario garantizar una entrada regular de aire fresco.
El mejor lugar para el almacenamiento prolongado de higos secos en casa es el frigorífico. Para ello, hay que elegir varios recipientes adecuados con tapa hermética. El envase puede ser variado: latas metálicas, envases de plástico, fiambreras y recipientes de vidrio. ¿Por qué es importante que tengan cierre? Porque el higo atrae y absorbe muy bien todos los olores, incluidos los de los alimentos que están en el frigorífico. Dichos recipientes también deberán revisarse constantemente al menos una vez cada dos semanas. Esto ayudará a garantizar una ventilación adecuada; de lo contrario, se acumulará condensación en el interior, lo que ya son condiciones ideales para la formación de moho.
Si se cumplen todas las condiciones descritas anteriormente, el higo seco se podrá conservar sin problemas durante medio año. En principio, no hay una necesidad apremiante de ello. El higo seco se vende hoy en cualquier supermercado durante todo el año. Por lo tanto, es mejor comprarlo en pequeñas cantidades para no abarrotar la casa con tarros y recipientes de almacenamiento.
Si se trata de procesar la propia cosecha, entonces tiene sentido dedicar tiempo y esfuerzo a organizar el almacenamiento. Es conveniente colocar los higos en el congelador, donde pueden conservarse tranquilamente durante un año. Sin embargo, las bajas temperaturas destruirán parte de los nutrientes. Si se decide descongelarlos, habrá que hacerlo gradualmente, dejándolos un tiempo a temperatura ambiente. Ya que un tratamiento térmico adicional también afectará negativamente a sus propiedades.
Cómo comer correctamente el higo seco
La forma más sencilla y correcta es comer el higo seco solo, unas cuantas piezas al día, después de lavarlos.

Cuántos se pueden comer al día
Las principales limitaciones se deben a que el higo seco contiene muchos azúcares. Por lo tanto, al día se pueden comer no más de 10 frutos. Esta es la norma para una persona sana sin ninguna enfermedad. Si hay alguna patología crónica, pero no hay contraindicaciones directas, la norma se reduce a 3–5 frutos. Sin embargo, incluso esta cantidad es suficiente para proporcionar al cuerpo todos los minerales.
¿Es necesario lavarlas antes de consumirlas?
Si los higos se venden a granel, es obligatorio lavarlos, ya que nadie sabe cuántas personas los han tocado con las manos sucias. Los métodos para lavar los higos se analizarán a continuación. Muchos piensan que si los higos se venden envasados, ya no es necesario lavarlos. Pero en realidad estos frutos solo tienen un aspecto presentable; hasta qué punto se puede confiar en su empaquetador es otra cuestión.
Existen dos métodos principales para lavar los higos:
- Los frutos se remojan hasta media hora en agua a temperatura ambiente, luego se escurre el agua y cada fruto se lava cuidadosamente bajo agua corriente.
- Los higos secos se dejan en agua fría durante 15–20 minutos, removiéndolos de vez en cuando. Luego se escurre el agua, los frutos secos se lavan nuevamente bajo agua corriente y se escaldan con agua hirviendo.
Si se trata de higos tayikos, que pasan por un proceso de secado natural, normalmente no contienen productos químicos. Estos frutos secos tienen un aspecto bastante presentable, por lo que basta con lavarlos con agua tibia. Sin embargo, muchas amas de casa prefieren, inmediatamente después, escaldar los higos con agua hirviendo durante un minuto o ponerlos en el microondas durante el mismo tiempo.
Al lavar los frutos bajo agua corriente, es recomendable usar un cepillo pequeño, ya que así se puede tratar mejor la superficie de los frutos secos, incluso en las zonas arrugadas.
Algunos fabricantes aseguran que los higos pasan por un proceso de limpieza antes de llegar al bonito embalaje. Pero en realidad esto hay que comprobarlo. Si no hay arena ni pequeños restos, y todos los frutos tienen la misma consistencia, además del color beige descrito anteriormente, se puede prescindir de un lavado intensivo. Si los frutos secos parecen demasiado brillantes y relucientes, significa que han sido tratados con productos químicos.
Cómo secar higos en casa
Se pueden secar los higos en casa. Así la anfitriona sabrá que dispone de un producto de calidad sin aditivos químicos.
Existen varios métodos de secado; la opción más simple y rápida es usar el horno.
- Los higos (todavía frescos) deben lavarse, cortar las partes dañadas y también los pedúnculos. Para prepararlos para el secado, primero hay que secarlos con toallas de papel.
- Mientras tanto, se debe calentar el horno a los 60 grados estándar para estos casos. No se puede aumentar esta temperatura, ya que de lo contrario el producto no se secará, sino que se cocerá, perdiendo sus propiedades. Mientras tanto, cortar los frutos por la mitad y colocarlos en una bandeja de horno.
- Colocar los higos en el horno, dejando la puerta ligeramente abierta para que no se acumule exceso de humedad en el interior. El secado tardará unas 8 horas, y de vez en cuando se deben remover los higos.
Por el aspecto exterior del higo se podrá entender su grado de madurez. La cáscara superior debe ser firme y, incluso al hacerle un corte, no debe exudar jugo vegetal.
Como ya se ha indicado, los higos secos se pueden conservar durante un año, incluso más. Por lo tanto, los frutos secos deben colocarse en recipientes, cerrarse con una tapa hermética y dejarse en el frigorífico.
Teóricamente, los higos también se pueden secar al aire libre, pero solo si existe esa posibilidad, las condiciones meteorológicas lo permiten, etc. El proceso en sí lleva más tiempo, pero actúa de forma natural, por lo que todas las sustancias beneficiosas se conservan.
Los frutos para secar deben lavarse, cortarse y colocarse en una bandeja de horno forrada con papel especial, o menos a menudo con gasa, aunque algunos cocineros la recomiendan. Colocar los frutos con el corte hacia arriba, esto es importante. Para la capa superior, la gasa será más eficaz, ya que protegerá perfectamente los higos de los insectos voraces. Esta capa de gasa también garantizará un secado uniforme. Se recomienda colocar la bandeja con los higos en un lugar soleado para que reciban luz solar constante. Este proceso lleva hasta tres días. El punto de secado se determina viendo si la superficie de los frutos no se pega a las manos. Si se desea, se pueden terminar de secar un poco más en el horno.
¿Qué se puede preparar con higo seco?: recetas
Los higos secos contienen una gran cantidad de azúcares frutales, por lo que se utilizan principalmente para preparar postres.
Compota
La mayoría de las veces, los higos secos para compotas no se utilizan solos, sino en combinación con otras frutas secas. Por ejemplo, para 6 higos secos se toman la misma cantidad de ciruelas pasas y un vaso de manzanas secas.
Todas las frutas secas se seleccionan, se lavan a fondo, se remojan previamente por separado en agua tibia, pero no caliente, durante una hora, como máximo. Luego se escurre el agua. Después, las manzanas se colocan en una cacerola, se cubren con 1,5–2 litros de agua, se llevan a ebullición a fuego fuerte, y luego se retiran del fuego y se añaden los higos y las ciruelas pasas. La compota se deja reposar tapada durante una hora. Así se consigue conservar la máxima cantidad de nutrientes en las frutas secas.
Mermelada
La mermelada de higos secos es un plato bastante laborioso. Pero el resultado vale la pena, pues queda sabrosa y saludable. Para prepararla, por 1 kg de higos secos se toman 0,75 kg de azúcar, 1,5 l de agua, 40 ml de zumo de limón recién exprimido, 200 g de nueces (opcionalmente se pueden añadir almendras o piñones – un par de cucharadas soperas trituradas), 150 g de sésamo y un poco de anís.

Primero se vierte agua en un recipiente grande, se añade azúcar y zumo de limón. En esta fase, algunos cocineros aconsejan añadir otro ingrediente: el mástique de Quíos, que se vende en farmacias y tiene un ligero sabor y aroma a pino. Así la mermelada no quedará demasiado dulce. Pero como el ingrediente no es barato y ya se ha añadido limón a la mermelada, este ingrediente no es obligatorio.
Después de mezclar todos los ingredientes excepto los higos y las especias, se coloca la cacerola a fuego fuerte y se lleva a ebullición, removiendo periódicamente para que la masa dulce no se queme. Para ello se emplea una cuchara de madera o una espátula. Luego se reduce el fuego, pero se mantiene la mezcla a fuego lento durante 8–10 minutos más. No es necesario tapar el recipiente con una tapa.
Mientras tanto, se lavan los frutos secos mediante uno de los métodos descritos anteriormente y se secan o al menos se escurren con servilletas de papel. Los frutos se cortan en cuartos y luego se añaden al almíbar caliente. Opcionalmente, se puede añadir una estrella de anís. Se mantiene la mermelada a fuego lento durante media hora más, sin taparla.
Paralelamente, se coloca una sartén a fuego medio en la que se tuesta el sésamo sin añadir aceite, removiendo su capa con una espátula de madera de vez en cuando. Todo este proceso dura aproximadamente 2 minutos, como máximo. Es fácil comprobar si los granos están listos: se vuelven ligeramente dorados y adquieren un aroma característico. Luego se transfiere el sésamo a un bol o a un plato y se espera a que se enfríe. Se repite el mismo procedimiento con las nueces troceadas en trozos grandes, que se tuestan en la sartén sin aceite, solo después de cortarlas en trozos grandes. También se dejan enfriar en un plato. Opcionalmente, se pueden añadir piñones crudos.
Pasada media hora desde que los higos hierven, se añaden las nueces y el sésamo. Los piñones se añaden en la etapa final. Se mezclan todos los ingredientes y se hierve la mermelada durante un minuto más. Luego se distribuye en frascos que previamente deben haber pasado por un proceso de esterilización. Los frascos se cierran con tapas herméticas y se dejan enfriar. Pero una vez listos, se colocan en el refrigerador, donde se conservarán.
Datos interesantes sobre el higo
El higo tiene varios nombres. Además del habitual, están los menos usados en la actualidad: 'figi' y 'smokvy'. Nada hay de obsceno en la palabra 'figa' en este caso, ya que proviene de la respetable palabra latina ficus. Por consiguiente, el árbol que produce estos frutos se llama higuera o 'smokovnitsa'. Puede alcanzar una altura de 7 a 10 m. Las higueras viven mucho tiempo, hasta cien años. Su característica distintiva son las ramas muy largas y sinuosas. Su longitud puede ser mayor que la altura total del árbol.
La 'smokovnitsa' es originaria de Oriente Medio. De allí llegó a los países mediterráneos. Se cree que la 'smokovnitsa' fue el primer árbol cultivado. Al menos, es en este contexto que se menciona en la Biblia, donde es símbolo de paz y prosperidad. También en la historia bíblica se cuenta que fueron las hojas de higuera las que Adán y Eva se vieron obligados a usar como vestimenta tras ser expulsados del paraíso.
Como fuese, en Oriente Próximo la higuera era una planta muy común. Los antiguos pensadores conocían sus propiedades curativas. En Asiria, el higo se utilizaba como edulcorante ya hace 5 mil años. Aristóteles describió en sus obras sus cualidades beneficiosas y características agrotécnicas. En aquella época, el higo crecía principalmente en la región mediterránea. Pero en la actualidad se cultiva en todas partes donde hay condiciones adecuadas: mucha luz solar, aire seco, suelos bien drenados. Incluso crece en Estados Unidos, donde fue introducido por misioneros católicos.
Los frutos de la higuera crecen hasta 3–5 cm de diámetro. En crudo pesan 50–70 g; los frutos secos, tras perder humedad, pesan menos. Al principio, los higos se vuelven verdes, luego se oscurecen y pueden adquirir un tono marrón o violeta.
La pulpa de los frutos es dulce y jugosa. Muchos aprecian el higo crudo por la inusual combinación de la textura suave de la pulpa y las semillas crujientes. Además, su sabor depende en gran medida del color de los frutos. Puede ser blanco, rojo, amarillo, lila e incluso negro. También varía la forma: puede ser ovalada, casi redonda o en forma de pera.
Importante: toda la información en el sitio web se proporciona únicamente con fines informativos. Antes de aplicar cualquier recomendación, consulte a un especialista cualificado. Ni la redacción ni los autores se hacen responsables de cualquier posible daño causado por los materiales.
