Cómo ahorrar en comida: consejos útiles
La alimentación es una partida importante de gastos en el presupuesto de cada familia. A menudo surge la necesidad de reducir un poco los gastos en comida para adquirir algo valioso, como un electrodoméstico grande, o ahorrar para un piso. Además, incluso las personas más acomodadas utilizan consejos probados que les ayudan a ahorrar en comida.
- ¿Se puede hacer esto?
- Reglas básicas para ir a la compra
- Comportamiento durante la compra
- Ahorro en la cocina
- Recetas económicas
- Pilaf económico
- Pastel de col con pescado
- Pasta con albóndigas
- Patatas al horno con pollo
- Cazuela de setas y trigo sarraceno
- Abadejo con verduras
- Sabrosa cazuela de patatas
- Albóndigas de col
- Tortitas de patata con hígado
- Palitos de pescado con guarnición de guisantes
- Algunos consejos más para ahorrar
¿Se puede hacer esto?
No es ningún secreto que la base de la salud es la alimentación. Esto es especialmente importante para los niños.

Al plantearse aprender los secretos del ahorro, conviene saber qué no se puede descuidar:
- La alimentación debe ser variada.
- El desayuno, el almuerzo y la cena, en conjunto, deben aportar la dosis diaria de vitaminas y micronutrientes para cada uno de los miembros de la familia.
- Las grasas adicionales en la comida no son una necesidad imperiosa para el organismo, pero debe haber una cantidad mínima.
- La mayoría de los ingredientes de los platos se pueden sustituir por otros menos costosos con un daño mínimo para el sabor.
Reglas básicas para ir a la compra
No conviene descuidar estas reglas, ya que seguirlas estrictamente protegerá de gastos impulsivos.
- Bajo ningún concepto hay que ir a hacer la compra con el estómago vacío. Es necesario tomar un tentempié, o mejor aún, comer bien. Las estadísticas elementales indican que las personas hambrientas, aunque sea ligeramente, gastan un 30% más en alimentos que las saciadas, con las mismas necesidades.
- Antes de ir a la compra, conviene elaborar una lista de productos. Lo ideal es que en esa lista se indique el peso aproximado de cada producto, así como el precio que no se debe superar. Así se puede calcular aproximadamente cuánto se gastará en comida. Y algunos compradores avanzados parten únicamente de la cantidad que han calculado, y además consiguen gastar un poco menos.
- Para hacer la lista de la compra ayuda tener un menú semanal planificado. Cuando se tiene una idea de qué cocinar, la lista se forma de manera natural, sin excesos.
- Las tarjetas de descuento también están destinadas a ahorrar en el presupuesto familiar.
Comportamiento durante la compra
Existen algunos trucos que conocen las amas de casa experimentadas. Esta información permite comprar alimentos en los supermercados de forma económica.
Así que, conviene prestar atención a los siguientes puntos:
- Los productos más baratos suelen colocarse en los estantes inferiores. Esto no significa que sean inferiores en sabor o calidad a los productos más caros. Vale la pena prestarles atención.
- Al comprar productos a granel, hay que examinar el envase. A menudo el precio no corresponde al peso. Los trucos habituales de los fabricantes son el peso de 800 o 940 g en lugar de 1 kg, pero con el mismo precio.
- Es ventajoso comprar productos a granel. Esto se aplica tanto a cereales, harina, azúcar, legumbres como a verduras. A menudo, una simple caja de cartón para empaquetar varias unidades se refleja en dígitos adicionales en el etiquetaje de precio.
- Los embutidos y quesos envasados suelen costar más. Además, al comprarlos, habrá que pagar un suplemento por el envase. Incluso la bandeja más fina para el corte tiene su coste.
- La compra al por mayor de productos es ventajosa. Si en la familia se acostumbra a hornear mucho, tiene sentido comprar harina y azúcar en sacos. Resultará más barato que a granel por kilos individuales. Vale la pena analizar la propia dieta para identificar los productos preferidos. Es ventajoso comprar en bases mayoristas. Además, en muchos grandes hipermercados se ofrecen buenos descuentos por la compra de grandes volúmenes de un mismo producto.
- Muchos han visto en los estantes productos con etiquetas de precio rojas o amarillas que indican que la fecha de caducidad está próxima. También se pueden comprar esos productos, pero deben consumirse lo antes posible. La única excepción son los productos lácteos fermentados: este tipo de producto no admite experimentos con las fechas, ya que puede provocar trastornos intestinales.
- Es mejor comprar frutas y verduras de temporada. Según el tamaño del congelador doméstico, se pueden congelar los productos más baratos del momento y luego cocinarlos fuera de temporada.
- Algunos productos se pueden comprar de forma económica en mercados de agricultores. Pero esto solo es ventajoso si los vendedores son pequeños agricultores que cultivan pequeñas cantidades de verduras y frutas.
- En lugar de comprar una bolsa de plástico cada vez que se va a la tienda, se puede llevar una bolsa de la compra. El ahorro puntual no es muy evidente. Pero si se calcula cuánto se ahorra, por ejemplo, en medio año en bolsas, resulta una cantidad considerable.
- Los niños son los compradores más insistentes y exigentes. Si es posible, es mejor hacer la compra grande de productos sin su participación.
- Para una distribución clara del presupuesto de alimentación, se puede seguir la regla: una compra grande a la semana. Así, en uno de los días seleccionados de la semana se comprarán los alimentos para toda la familia durante la semana. Los demás días se permiten pequeñas compras, para las que se puede destinar una cantidad estrictamente determinada.
- Al hacer compras, no conviene excederse en la cantidad de productos. La compra 'para previsión' solo se justifica si el producto es el favorito en la mesa del almuerzo.
Ahorro en la cocina
Es una situación bastante común cuando la comida se echa a perder en el frigorífico sin haber llegado a la mesa. Se tiran a la basura el dinero gastado en productos de dudosa necesidad que simplemente se almacenan hasta su fecha de caducidad. Para evitar tal despilfarro, hay que comprar solo lo necesario, algo en lo que se debe pensar antes de hacer la compra.

Además, se puede cocinar de forma económica. Por lo general, este enfoque de la alimentación conduce a una mayor variedad de platos, por lo que la limitación del presupuesto para la comida no afecta en absoluto a la saciedad de los miembros del hogar.
Aquí hay algunas recomendaciones que se pueden utilizar para ahorrar en comida:
- La repostería comprada en tiendas debe sustituirse por la casera. También se puede experimentar con los ingredientes, utilizando harina de trigo sarraceno o de centeno en lugar de harina de trigo. Estas delicias no solo resultarán más baratas que en la panadería o el supermercado, sino que también serán más saludables.
- Los postres de moda hechos con ingredientes naturales también se pueden preparar fácilmente en casa. Los más populares hoy en día son las mermeladas naturales y los caramelos de puré de frutas con la adición de varios frutos secos y frutas deshidratadas. Y el caramelo casero siempre ha sido valorado por los pasteleros. Se pueden preparar multitud de postres con mermelada casera.
- Conviene prescindir de los productos semielaborados. Esto se refiere a los productos comprados. Los varenikis y pelmenis caseros serán más baratos. Y la ama de casa estará segura de que alimenta a su familia con productos de calidad. La preparación de estos productos semielaborados puede convertirse en una tradición familiar si se involucra a los hijos y al cónyuge en esta tarea.
- No hay que renunciar a los productos cárnicos por ahorrar. Existe una opción ventajosa: diversificar la dieta con vísceras. Hay muchas recetas para preparar un hígado tiernísimo, y la sopa de corazones de pollo en algunos países es un plato de restaurante.
- Las hierbas aromáticas son una ayuda indispensable para crear platos aromáticos y variados. Tiene sentido preparar las especias uno mismo, comprándolas frescas en temporada, cuando su precio es bajo. El perejil, la albahaca, el orégano y otros se pueden secar para el invierno o picarlos con un cuchillo y congelarlos en forma de porciones en cubitos.
- La carne de diferentes partes del animal difiere en precio. Sin embargo, un trozo más barato difiere poco en valor nutricional de uno caro. Esto también se puede tener en cuenta.
- Los diversos encurtidos son una ayuda peculiar en la cocina. No en vano muchas generaciones aplicaron esta experiencia en el hogar. Las distintas mermeladas, los encurtidos variados, las preparaciones para ensaladas y sopas permiten reducir el presupuesto de comida en la época invernal.
- Un menú claramente planificado para la semana protege de las compras impulsivas y permite combinar de forma interesante los productos habituales.
- Las diversas gachas pueden constituir una excelente base para el menú, así como diversificar las guarniciones habituales. Así se pueden alternar tipos de sémola de trigo con trigo sarraceno, arroz, y también preparar una suave papilla de maíz. La variedad es enorme.
- Se puede abordar la preparación de platos de forma integral para ahorrar. Así, con el caldo sobrante de la cocción de los muslos de pollo se puede preparar una excelente sopa, y la carne cocida utilizarla para hacer el pilaf.
- Organizar los productos en la nevera ayuda a muchas personas a gestionar bien el hogar. Además, se puede introducir un etiquetado para los platos perecederos. De este modo no se permitirá que los alimentos se echen a perder.
- Para deleitar a la familia con un plato original y sabroso, no es necesario comprar productos caros. Existen muchas recetas con las que se pueden preparar platos económicos y refinados a partir de productos disponibles para cualquier familia.
Recetas económicas
Sabroso no significa caro. Como tampoco económico significa magro. Muchas amas de casa que han decidido reducir el presupuesto en comida señalan que su alimentación se ha vuelto más variada y, al mismo tiempo, saludable.
Pilaf económico

Para preparar este plato se necesitarán los siguientes ingredientes (para 6 raciones):
- arroz (un vaso lleno o 230 g);
- muslos de pollo (500–600 g);
- zanahorias (2 uds.);
- cebolla (1 ud.);
- ajo (1 cabeza);
- sal (1 cucharadita), especias al gusto;
- aceite vegetal (2 cucharadas).
Para preparar este plato es ideal un caldero, pero también se puede usar una sartén honda o una cacerola de fondo grueso. Primero, se deben picar y freír las verduras hasta que estén doradas. Cortar los muslos de pollo en trozos grandes y colocarlos junto con la cebolla y la zanahoria. Luego, añadir las especias, la sal y freír el pollo. Agregar el ajo en dientes cuando los muslos de pollo estén casi cocidos. Después, echar el arroz en el recipiente y cubrirlo con agua de modo que el nivel del líquido esté dos dedos por encima del cereal. Cocinar a fuego lento, removiendo si es necesario. Si el pilaf se cocina en un caldero, no es necesario removerlo.
Pastel de col con pescado
Para prepararlo, hay que tomar:
- repollo (0,5 kg);
- harina (1 vaso);
- bicarbonato y sal (½ cucharadita cada uno);
- aceite vegetal (1,5 cucharadas);
- kéfir (2 vasos);
- huevos (2 uds.)
- conservas de pescado (1 lata).
Para preparar este pastel relleno se necesitará un horno precalentado a 180°C.
- Picar el repollo lo más fino posible y luego freírlo en aceite. Dejar un poco de aceite para engrasar el molde de hornear.
- Echar el pescado en conserva sobre el repollo estofado: esta mezcla servirá de relleno. Preparar la masa aparte, mezclando el bicarbonato y la harina con el kéfir y los huevos batidos con sal. La masa ideal debe ser moderadamente viscosa, casi líquida.
- Verter una parte de la masa en la bandeja de horno, luego colocar el relleno. Cubrir el repollo con el pescado con el resto de la masa y meter al horno durante 40 minutos.
Con la cantidad indicada de ingredientes se obtienen 4 raciones.
Pasta con albóndigas
Para preparar 1 ración del plato se necesitarán:
- pasta (60 g);
- filete de pollo (130 g);
- tomates en conserva (triturados o en salsa – 2 cucharadas);
- cebolla (un cuarto);
- sal (al gusto);
- agua (½ vaso);
- aceite vegetal (1 cucharada).
Proceso:
- Picar el filete de pollo hasta obtener carne picada, luego añadir sal, especias y cebolla finamente picada. Con la masa de carne formar albóndigas pequeñas y freírlas en una sartén hasta que estén hechas.
- Cubrir las albóndigas, doradas tras la fritura, con tomates triturados y agua, y cocer a fuego lento durante unos 10 minutos con la tapa cerrada.
- Paralelamente, cocer la pasta de la forma deseada en agua con sal.
- Al servir el plato, colocar las albóndigas sobre la pasta. Y regar la pasta con la salsa.
¡Consejo! Si para las albóndigas se compra pecho con hueso, resultará más barato. Y si se utiliza pasta en forma de tubos, láminas o fideos gruesos, el plato tendrá un auténtico aspecto italiano.
Patatas al horno con pollo

Para preparar 1 ración se necesitarán los siguientes ingredientes:
- patatas (2 uds.);
- muslo de pollo (2 uds.);
- sal (0,5 cucharadita);
- ajo (1 diente);
- aceite (1 cucharada);
- manga para asar.
El plato se prepara de forma bastante sencilla, pero requiere un horno, que se debe precalentar a 200°C. Mezclar las especias con el aceite y untar los muslos de pollo con esta mezcla. Luego introducirlos en la manga junto con las patatas cortadas. El tiempo de cocción es de aproximadamente 40 minutos.
Cazuela de setas y trigo sarraceno
Para llenar 1 cazuela se necesitarán los siguientes ingredientes:
- trigo sarraceno (80 g);
- champiñones (100 g);
- cebolla (0,5 ud.);
- sal (0,5 cucharadita);
- aceite vegetal (1 cucharada).
Para empezar, hay que cortar los champiñones y freírlos. Cuando estén dorados, se pueden salar y luego añadir la cebolla.
Lavar el trigo sarraceno con agua, colocarlo en la cazuela y añadir los champiñones rehogados. Antes de meter el recipiente en el horno precalentado a 180°C, cubrir el contenido con agua hirviendo hasta 1 cm por encima del cereal y remover.
El plato estará listo al cabo de 45–50 minutos.
¡Consejo! El contenido de la cazuela, sin contar el agua, no debe ocupar más del 50% de su volumen.
Abadejo con verduras
Para preparar este plato, que es un plato de pescado completo con guarnición, se necesitarán los siguientes componentes:
- merluza de Alaska – pieza entera (200 g);
- patatas y zanahorias (1 de cada);
- cebolla (0,5 ud.);
- aceite vegetal (1 cucharada).
Cortar el pescado en trozos grandes. Picar la cebolla y la zanahoria. Estofar la merluza de Alaska en la sartén junto con las verduras. Hervir las patatas por separado, cortarlas en dados y servirlas como guarnición.
Sabrosa cazuela de patatas
Componentes del plato:
- patatas (700 g);
- huevos (2);
- crema agria (200 g);
- ajo (3 dientes);
- sal (1 cucharadita);
- aceite vegetal (1 cucharada).
Cortar en rodajas las patatas previamente hervidas con piel. Colocarlas en un molde engrasado.
Para la cobertura, picar el ajo y mezclarlo con los demás ingredientes. Verter la mezcla sobre las patatas y hornear a temperatura alta (180–200°C). El plato se cocina durante unos 20 minutos.
La receta está pensada para 6 raciones.
Albóndigas de col
Para 8 raciones se necesitarán los siguientes ingredientes:
- arroz blanco (200 g);
- filete de pollo (700 g);
- col blanca (600 g);
- pasta de tomate (2 cucharadas);
- aceite vegetal (1 cucharada);
- sal (1 cucharadita);
- especias (al gusto).
Preparar carne picada de pollo, salpimentarla. Luego añadir arroz previamente cocido y enfriado. Mezclar. Con la masa obtenida, formar bolitas de carne.
Picar finamente la col y colocar una parte en el fondo engrasado de un caldero o una cacerola de fondo grueso. Luego colocar las albóndigas y la col alternativamente en capas. Una vez colocado todo, verter sobre el conjunto pasta de tomate diluida en un vaso de agua hervida. Cocinar a fuego lento durante aproximadamente una hora con la tapa cerrada.
Tortitas de patata con hígado

Para preparar el plato para dos personas se necesitan los siguientes ingredientes:
- patatas (2 uds.);
- hígado de pollo (300 g);
- huevo (1 unidad);
- harina (20 g);
- nata (80 g);
- aceite vegetal (2 cucharadas);
- cebolla (un cuarto);
- sal (1 cucharadita).
La primera parte de la preparación del plato es el guisado del hígado. Cortar en cubos, saltear en una sartén, luego cubrir con nata y, tapado, cocinar a fuego lento.
Mientras tanto, rallar los tubérculos de patata, escurrir el exceso de agua, luego añadir la cebolla picada, el huevo y los ingredientes secos y amasar la masa. Freír las tortitas de patata con aceite. Servir espolvoreando por encima el hígado guisado en nata.
La receta está pensada para 6 raciones.
¡Consejo! Para preparar este plato también se puede utilizar hígado de ternera. Es más duro que el de pollo, pero si se remoja en leche o nata antes de freír, que luego se puede usar para guisar, el plato quedará tierno y jugoso.
Palitos de pescado con guarnición de guisantes
Para preparar una ración para 1 persona se necesitan los siguientes productos:
- abadejo (1 ud. filete);
- copos de avena (30 g);
- huevo (1 unidad);
- guisantes congelados (150 g);
- especias y sal (al gusto);
- mantequilla (5 g).
Cortar el filete de pescado descongelado en trozos de la forma deseada. La opción más popular es en forma de tiras gruesas. El rebozado para el pescado consiste en una parte seca: copos de avena triturados en la batidora, y una parte líquida: huevo batido con sal.
En una sartén caliente engrasada con aceite, colocar las tiras de filete de pescado, previamente sumergidas en huevo batido y luego empanizadas en avena. Freír por ambos lados, volteando con cuidado después de que se forme una costra dorada.
Descongelar los guisantes utilizados como guarnición y luego saltearlos en una sartén. Se puede añadir aceite al gusto.
¡Consejo! Si se saltean los guisantes con mantequilla, el sabor será más intenso y el plato terminado, más aromático.
Algunos consejos más para ahorrar
Nuestra vida alimentaria no se limita a una sola cocina, por lo que también conviene ocuparse de una distribución adecuada de los fondos para comer fuera de casa. Los siguientes consejos ayudarán en ello:
- Se puede llevar la comida al trabajo. Preparada con antelación en casa, no solo evitará gastos innecesarios, sino que también permitirá obtener una alimentación completa durante la pausa del almuerzo.
- Las máquinas expendedoras de café son grandes devoradoras del presupuesto. Al ir al trabajo, conviene llevar un tarro aparte de café, así como varias raciones de azúcar y té. Esto permitirá disfrutar de una taza de aromática bebida sin alejarse del puesto de trabajo.
- Cuando vaya a dar un largo paseo o al gimnasio, también debe preparar un tentempié con antelación. Puede llevar consigo zanahorias cortadas en tiras, una manzana o incluso hamburguesas caseras. Puede hacer una pequeña comida en el parque más cercano. Existe la posibilidad de obtener un placer estético de la comida al mismo tiempo. Además, este tentempié planificado fuera de casa le permitirá resistir mejor la tentación de entrar en la panadería más cercana o en un establecimiento donde se prepara comida rápida de dudosa calidad.
Ahorrar en alimentos no tiene por qué implicar restricciones estrictas. A menudo sucede que recortar el presupuesto familiar en comida es el comienzo de un camino hacia una alimentación más saludable y racional. Pero no conviene seguir las limitaciones de forma rigurosa, ya que las pautas estrictas suelen afectar negativamente al comportamiento alimentario. De vez en cuando, puede darse un capricho con su golosina favorita o ir a un restaurante interesante.
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